COLUMNA INVITADA

Un frente innecesario

Por los señalamientos del Presidente a la UNAM, gran parte de la comunidad se siente agraviada

OPINIÓN

·
Héctor Serrano / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

El Presidente se caracteriza por elegir bien sus batallas y a sus adversarios, de un político con su trayectoria, sería ingenuo pensar que no está acostumbrado a medir el alcance de sus palabras, y más aún, cuando las mismas son expresadas en las conferencias mañaneras, un foro creado y diseñado para tal efecto, por eso los frentes que diariamente decide abrir tienen como destinatarios a grupos o sectores que, ciertamente, no representan a la mayoría por sí solos.

Cuando se refiere a los fifís, a los neoliberales, a los conservadores, y a la clase media aspiracionista, sabe que la gran mayoría de los mexicanos no se siente identificada con ninguno de estos grupos, sabe, además, que tratar de ganar su apoyo resultaría infructuoso porque no comulgan con la forma de actuar de su gobierno, son sus adversarios naturales y no está dispuesto a tratar de convencerlos, por eso no tiene empacho en señalarlos y exhibirlos.

Siempre ha sido cuidadoso de no criticar a las bases de apoyo de su movimiento; por eso llama la atención que, la semana pasada, haya decidido lanzar señalamientos directos a la Universidad Nacional Autónoma de México, mencionando, entre otras cosas, que la institución académica “se haya derechizado en los últimos tiempos” y que “es una gran universidad, pero no estuvieron a la altura de las circunstancias, la crítica al neoliberalismo no surgió de la UNAM”.

Decir que la descomposición de nuestra máxima casa de estudios data desde el salinismo es un comentario que echaría por la borda los últimos 30 años de su historia. Si el cálculo político del costo-beneficio de sus declaraciones tuvo como premisas fundamentales que la gran mayoría de los mexicanos no tienen la posibilidad de obtener una formación universitaria y que los profesionistas apoyan cada vez menos a la 4T, creo que se cometió un error de apreciación.

La UNAM siempre ha sido un semillero de militantes de izquierda, muchos cuadros de la 4T se formaron en sus aulas, incluso algunos de ellos son profesores, por eso no se entiende la finalidad de los señalamientos. Hoy, gran parte de la comunidad universitaria se siente agraviada, y no me refiero únicamente a estudiantes, profesores y directivos, también a las familias que tienen a un egresado entre sus filas, muchas de las cuales votaron por el Presidente.

Si algo tienen los estudiantes de la UNAM es gratitud y cariño por su universidad, si las declaraciones lograron ofenderlos, actuarán en consecuencia, pasarán de apoyar a la 4T a convertirse en sus detractores; no son pocas las personas que confían en ellos, son el médico, el abogado o el arquitecto de muchas comunidades de bajos recursos, la gente los escucha y lo que ellos opinen influirá en el ánimo de los ciudadanos.

A mi parecer, abrir este debate es un frente innecesario, pero no podemos descartar que los motivos se revelen durante las siguientes semanas; sólo queda esperar.

POR HÉCTOR SERRANO AZAMAR
COLABORADOR
@HSERRANOAZAMAR

CAR