El apagón

Viéndose la CFE en este aprieto no le quedo de otra más que sacar la clásica de la mañanera: echarle la culpa al neoliberalismo

El apagón
Jorge Andrés Castañeda/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

La última semana del año no fue la mejor, para ser generosos, para la política energética de este gobierno y los funcionarios encargados de esta. Entre apagones, la revelación de que estuvimos cerca de una catástrofe nuclear, diversos incendios y documentos apócrifos el otrora prócer de la democracia mexicana, Manuel Bartlett, no pudo disfrutar sus vacaciones como lo hicieran otros funcionarios del gobierno federal. 

Todo inició con apagón. Mientas parte del país se encontraba confinada, en lo que inicialmente parecía una broma del día de los inocentes, más de 10 millones de mexicanos se quedaron sin electricidad. Los apagones no son nada nuevo en este país, pero uno de esta magnitud no tiene precedente. A partir de ahí, las cosas se tornaron aún más bizarras.

Primero la CFE culpó a un incendio en un pastizal – que hasta el vocero de la presidencia publicó en sus redes sociales - en Tamaulipas y a los fuertes vientos. Como prueba de esta teoría la CFE presentó una carta que parecía estar membretada y firmada por Protección Civil de Tamaulipas. Sin embargo, esta última negó haber participado en la atención al incendio y reconoció que no había recibido llamadas que lo denunciaran y el gobierno del estado presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República por el “documento apócrifo”.

Finalmente, la CFE reconoció que la carta era apócrifa, y viéndose en este aprieto no le quedo de otra más que sacar la clásica de la mañanera: echarle la culpa al neoliberalismo y por qué no, de una vez a las energías renovables.

Por si fuera poco, el 30 de diciembre, el diario El País reveló que la central nuclear de Laguna Verde registró una situación de riesgo naranja el 3 de septiembre en un procedimiento rutinario de mantenimiento. Según el mismo diario, este no fue el único episodio el año pasado, también se llego al nivel naranja de riesgo en octubre y a inicio de diciembre.

Desde el inicio de esta administración, la central nuclear ha tenido tres gerentes, y el último ha sido denunciado por un grupo de trabajadores por incumplir los requisitos para ocupar el cargo y por presuntamente haber otorgado de forma irregular dos contratos relacionados con el mantenimiento de la central. Para cualquiera que haya visto la serie Chernóbil, esto suena aterrador. 

Para rematar, se reportaron incendios en las refinerías de Minatitlán y Salina Cruz y en la terminal marina del puerto de Dos Bocas.
Estos eventos no son una casualidad. Muestran que los responsables de la política energética son tremendamente incompetentes. No es que los funcionarios o política de antaño fueran una panacea, todo lo contrario, pero hemos llegado a niveles inauditos.

No se quedaban 10 millones de mexicanos sin luz porque supuestamente se quemó un pastizal y usaban documentos falsificados como pruebas. No, no estábamos al borde de una catástrofe nuclear 3 veces en 4 meses. No solo es la actual política energética retrograda y tendrá consecuencias por muchos años, sino que representa una amenaza para el país. 

 

JORGE ANDRÉS CASTAÑEDA
COLABORADOR
@JORGEACAST


Compartir