Un mensaje admirable

Un mensaje que nos habla de los difíciles tiempos

Un mensaje admirable
Martha Anaya / Alhajero / Opinión El Heraldo de México

Duró escasos siete minutos. En un principio lo califiqué de “hermoso”; pero no, ese no era el adjetivo más apropiado al mensaje que acababa de escuchar. Lo pensé un poco más: “Admirable…”

Sí, creo que esa es la palabra que más se acerca a lo que sentí y pensé –ambas cosas entreveradas– ante las palabras de Angela Merkel al describir lo que fue el 2020 y lo que nos espera en este año que recién inicia.

Mensaje intenso, profundo, el de la canciller alemana.

Reconociendo la tristeza que nos trajo ese virus inesperado que se metió entre nosotros, que “invade nuestros cuerpos y nuestras vidas y nos golpea donde somos más humanos: en el contacto cercano, en un abrazo, en una conversación, en las celebraciones...”

Un mensaje que nos habla de los difíciles tiempos que aún nos restan por cruzar este 2021 frente a la pandemia, pero es al mismo tiempo cálido, empático, entrañable.

Voz de mujer –de una gran mujer– y estadista sin par.

En homenaje a ella, a Angela Merkel –en su último año de gobierno- iniciamos este Alhajero 2021 con algunos de los pasajes de su mensaje:

La pandemia del coronavirus ha sido, y es, la tarea política, social y económica del siglo. Es una crisis histórica que ha impuesto mucho a todos y demasiado a algunos. Se ha requerido una tremenda confianza y paciencia, y continuará requiriendo que participen en esta histórica demostración de fuerza. Por eso se los agradezco desde el fondo de mi corazón. 

“(…) Al final de este año sin aliento, también es importante hacer una pausa por un momento y llorar…

“2020 ha estado marcado por la preocupación y la incertidumbre. Al mismo tiempo, sin embargo, también ha sido un año en el que muchos se superaron sin darse un gran bombo. Los médicos y enfermeras de hospitales, hogares de ancianos y otras instalaciones nos lo demuestran. Esto lo hemos podido ver en los empleados de las autoridades sanitarias que de repente se han trasladado al centro de la lucha contra el virus. Podemos verlo en el entusiasmo de nuestras Fuerzas Armadas que brindan apoyo en todo momento.

“Innumerables personas han contribuido a que nuestras vidas fueran posibles a pesar de la pandemia: en los supermercados y en los transportes de mercancías, en las oficinas de correos, en autobuses y trenes, en las comisarías, en las escuelas y guarderías, en las iglesias, en las redacciones.

“Siempre estoy agradecida por lo disciplinadas que son  las personas porque la mayoría usa sus mascarillas. Para mí esto expresa lo que hace posible la vida en una sociedad humanitaria: Consideración por los demás, la idea de retroceder de vez en cuando, la conciencia del espíritu comunitario. Esta actitud de millones de conciudadanos nos ha salvado mucho en nuestro camino a través de la pandemia. También será necesario el próximo año.

“¿Qué me da esperanza? Desde hace unos días la esperanza tiene rostro: las caras de los primeros vacunados, los ancianos y sus cuidadores, el personal médico de las unidades de cuidados intensivos. No sólo en nuestro hogar, sino en todos los países europeos y en muchos otros países.

(…) Estos días y semanas no hay que pasar nada por alto. Son tiempos difíciles para nuestro país y seguirá así durante bastante tiempo. La forma en que superemos esta pandemia dependerá de todos nosotros durante mucho tiempo. El invierno es y será duro. Sabemos lo que podemos hacer para contrarrestar el virus. Los medios más efectivos, además de la vacuna, están en nuestras propias manos siguiendo las reglas todos y cada uno de nosotros. Todos nosotros juntos”.

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GEMAS: Obsequio del papa Francisco a vacacionistas: “No han pensado en las personas que se han quedado en casa, en los problemas económicos que está sufriendo la gente como consecuencia de la pandemia, en los enfermos. Sólo han pensado en sus vacaciones y en su propio placer”.

POR MARTHA ANAYA
MARTHAMERCEDESA@GMAIL.COM
@MARTHAANAYA


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