¿Dónde y cómo está AMLO?

No aplica aquello de que la salud del jefe del Estado Mexicano es información sensible que está protegida bajo la Ley General de Datos Personales

¿Dónde y cómo está AMLO?
Alejandro Cacho / Touché / Opinión El Heraldo De México

Han pasado más de 60 horas desde que se informó que el Presidente de México está enfermo de COVID-19. La pregunta es dónde y cómo está. El misterio y la opacidad en torno a su verdadero estado de salud no le hace bien al país.

Sólo alimentan la incertidumbre y la especulación. Más aún cuando hablamos de un hombre de 67 años, hipertenso, sometido a gran estrés, dos infartos graves y sobrepeso.

El argumento que dio la secretaria de Gobernación en la conferencia de Palacio Nacional es una falacia. El mismo López Obrador ha dicho más de una vez que él ya no se pertenece. Melodramas aparte, ella sabe perfectamente que la salud del Presidente de la República es un asunto de Seguridad Nacional, no un Secreto de Estado.

Entonces, no aplica aquello de que la salud del jefe del Estado Mexicano es información sensible que está protegida bajo la Ley General de Datos Personales.

No nos interesa vulnerar la intimidad de López Obrador, pero sí saber algo más que se encuentra estable y fuerte. En todos los países cuyos jefes de Estado enfermaron de COVID-19, los médicos responsables de atenderlos informaron puntual y profesionalmente su condición de salud y su evolución.

En ningún momento se violó la privacidad de nadie. ¿Acaso aquí no somos capaces de hacer lo mismo? ¿Por qué tanto empeño en ocultar la información?

En esta circunstancia, el estilo personal de López Obrador para gobernar deja claro que la acumulación de poder no es lo más conveniente. Su equipo de trabajo languidece.

Los rumores mal intencionados no cesarán hasta que se dé a conocer información completa, confiable, verificable. ¿Dónde está el Presidente? Si no está hospitalizado, queremos saberlo con certeza.

Siendo tan proclive a los videos por sus redes sociales, ¿por qué López Obrador ha estado desaparecido por dos días y medio, hasta este momento? ¿Por qué no se ha difundido una foto, video o audio confiable? ¿Por qué en su cuenta de Twitter solo se colocó una foto en su despacho donde él aparece con un semblante distinto al que le conocemos? Si está tan fuerte y activo como dicen, ¿por qué no ha tenido tiempo de enviar un mensaje a los mexicanos?

Si la salud y la vida del Presidente de México están comprometidas, requiere que un equipo médico multidisciplinario, integrado por los mejores en su especialidad, estén a cargo y den la cara.

No basta con decir que el secretario de Salud, Jorge Alcocer, prácticamente borrado por la pandemia, es el responsable de su atención.

Sólo puedo concluir dos cosas. 1) Los de la 4T no entienden que la salud del Presidente de la República es un asunto de Seguridad Nacional y que nos compete a todos. 2) Están ocultando algo.

 

POR ALEJANDRO CACHO
CACHOPERIODISTA@GMAIL.COM
@CACHOPERIODISTA


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