Las barbas a remojar

La historia nos esta poniendo ejemplos clarísimos, necesitamos detener el daño este año de la pandemia

Las barbas a remojar
Jose Lafontaine Hamui/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

Nicolás Maduro, el payaso que gobierna Venezuela, presentó unas gotas milagrosas que “neutralizan el COVID-19 en un 100 por ciento si se usan cada cuatro horas, las gotitas milagrosas de José Gregorio Hernández”. 

 Sería cómico y distante, el chiste del día, una broma; si no viéramos grandes similitudes con México; aquí todavía no llegamos a las gotas mágicas, pero sí a los “detentes, vacuna de la honradez, la fuerza moral y no de contagio”, entre otras. 

“Diez gotitas debajo de la lengua, cada cuatro horas, y el milagro se hace, es un poderoso antiviral, muy poderoso que neutraliza el coronavirus", insistió Maduro, para luego señalar que todo lo relacionado con este producto "se va a publicar en revistas internacionales.”

Las similitudes con ese país son muchas; la soltura de lengua, la esquizofrenia, la ausencia de filtros, “los otros datos”, la diarrea verbal, lo vemos todos los días en todas las áreas de la administración pública, especialmente en la manera de enfrentar el coronavirus, que aquí, aunque la “pandemia se haya domado” hace meses, seguimos rompiendo records en muertes diarias. 

Analicemos con la debida proporción, puesto que solo llevan 2 años y fracción, los venezolanos muchos más; México se parece cada día más a Venezuela y menos a Dinamarca, donde en palabras del Primer convaleciente del país, nos habríamos convertido desde el mes de noviembre del año pasado.

Lejos de ser un ejemplo, somos uno de los países con peor desempeño. Tenemos la mayor tasa de mortalidad por caso, 8.5 por ciento, contra 3.5 por ciento de Italia, el segundo peor; 1.7 por ciento de Estados Unidos; 1 por ciento de Turquía. Nuestro sistema de salud se ha colapsado.

En la Ciudad de México, es materialmente imposible encontrar un cuarto de hospital. Las autoridades señalaron que el día 22, había una ocupación de 87.9 por ciento en hospitales de COVID, pero desgraciadamente la cantidad de mentiras que nos han dicho hace que no se les crea nada de lo que reportan. 

También la desesperación al no encontrar tanques de oxígeno para cuando menos enfrentar en sus casas la enfermedad. Los establecimientos que los venden alquilan y rellenan están absolutamente rebasados, y si se logra adquirir, el costo es enorme.  Para demasiada gente, la única opción ha sido recurrir a remedios caseros que no funcionan, y así esperar a que llegue la muerte.

Pongamos nuestras barbas a remojar al ver hacia Venezuela, la historia nos esta poniendo ejemplos clarísimos, necesitamos detener el daño este año, México es un país que requiere ser gobernado por hombres y mujeres preparad@s, por científicos y con gran sensibilidad, no por payasos que cualquier día señalan que una catástrofe se soluciona con no robar, no mentir y no traicionar, con artículos religiosos; o bien con diez gotitas debajo de la lengua, y si se complica el trabajo, se reportan enfermos.

 

POR JOSÉ LAFONTAINE
ABOGADO
@JOSE_LAFONTAINE


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