No enterremos nuestro futuro en el pasado

Sin duda la actual pandemia ha causado grandes estragos a la mayoría de países del orbe y modificado patrones de conducta que, entre otros efectos, ha ocasionado un importante descenso en la demanda de combustibles fósiles y un preámbulo al inminente final de la era de los hidrocarburos.

Las grandes empresas petroleras del mundo como la saudí ARAMCO, la inglesa British Petroleum o la norteamericana ExxonMobil, por sólo mencionar algunas, han cancelado o en el mejor de los casos, reducido sus nuevos proyectos de inversión, al tiempo que empiezan a desarrollar medios alternos para la generación de energías renovables que día a día ganan terreno a nivel mundial.

Hoy a nadie sorprende ver, cada vez con mayor frecuencia, nuevos desarrollos generadores de energías eólicas, geotérmicas, solares, biomasas, hidroeléctricas, de hidrógeno, etc., que día a día muestran sus mayores bondades y alta eficiencia, reduciendo el consumo de combustibles fósiles cuyos efectos ponen en jaque la ecología del planeta, desde los deshielos de glaciares a grandes incendios forestales o las recientes inundaciones como las que han afectado severamente la región del Sahel en África.

La nueva normalidad” en estilos de vida, a partir de la época coronavirus, ha provocado cambios en el comportamiento humano que, entre otras cosas, invitan a un mayor uso de tecnologías remotas para atender temas laborales, culturales y de proveeduría de todos tipos, lo que ha reducido sustantivamente el número de viajes personales y, por tanto, el consumo de hidrocarburos cuyos precios soportan cada vez menos sus costos de extracción y comercialización. Ello debería ser una llamada de atención para países que como México, insisten en invertir grandes cantidades en proyectos petroleros que, lamentablemente, tienen sus días contados, en lugar de promover la inversión en proyectos generadores de energías renovables que es lo del futuro.

En la actualidad muchos países en el mundo, como China o los europeos como Alemania, Suecia, Letonia, Finlandia, Dinamarca, Austria, Gran Bretaña, Francia, Italia y España, etc., se han volcado en grandes inversiones para la generación de energías renovables, que en algunos casos cubren ya más de 50 por ciento de sus necesidades de electricidad. 

La misma situación se presenta en EU donde el consumo de energías renovables es de alrededor de 20%, que se estima crecerá exponencialmente en los próximos años dada la migración generalizada hacia el uso de aparatos y transportes de todo tipo impulsados por energías renovables.

Es un gran momento para que México, que por sus características territoriales y enormes litorales tiene grandes ventajas competitivas, inicie una gran campaña de promoción de inversión nacional y extranjera dirigida a la generación de energías renovables. Eso es lo de hoy. ¡No enterremos nuestro futuro en el pasado, enterremos el pasado en nuestro futuro!

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Por AGUSTÍN GARCÍA VILLA
*ANALISTA ECONÓMICO
ORBE@ELHERALDODEMEXICO.COM

rcb


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