El equilibrio ideológico de EU está en riesgo

La jueza Ginsburg era un estandarte feminista y progresista; su deceso ocurre en momentos en que la sociedad está polarizada

La muerte de la jueza progresista Ruth Bader Ginsburg representa un golpe letal para la lucha de las minorías y para la causa feminista, no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo; se ha convertido en el principal punto de debate rumbo a la elección presidencial del 3 de noviembre.

Ginsburg, quien murió a los 87 años debido a un cáncer de páncreas, representaba un estandarte feminista y progresista del máximo tribunal judicial de EU para asuntos como la igualdad de género, la inmigración, el aborto y el matrimonio igualitario.

Encaró una sociedad que impedía trabajar a las mujeres embarazadas; que tuvieran que pedir una autorización a sus maridos o cónyuges para acceder a una cuenta bancaria, que las violaciones dentro del matrimonio fueran permitidas o, que no se legalizara el matrimonio entre personas del mismo sexo, pues ella lo permitió en los 50 estados.

Debido a eso, el Partido Demócrata busca a toda costa evitar que el presidente Donald Trump (del Partido Republicano) coloque al relevo de Ginsburg –quien era conocida como Notorious RGB–, porque de lograrlo consolidaría una Corte Suprema de extrema derecha, con seis jueces conservadores y tres liberales.

La decisión es tan trascendental que Trump, quien busca ser reelecto, tiene la posibilidad de nominar al sucesor de Notorious RGB en la Corte, donde ya ha colocado a otros dos jueces, y con ello alteraría por años el equilibrio ideológico del Supremo a favor de los conservadores, debido a que la designación es vitalicia.

El valor de esta jueza en la lucha a favor de las mujeres puede sintetizarse en la siguiente frase: "No pido favores para mi sexo. Todo lo que pido de nuestros compañeros es que quiten sus pies de nuestros cuellos”. El pronunciamiento retumba en una sociedad que sigue aferrada a muchas prácticas conservadoras y machistas.

Es seguro que los grupos de activistas en Estados Unidos tampoco van a olvidar otra de sus grandes legados: "Lucha por las cosas que te importan, pero hazlo de una forma que lleve a que otros se te unan”, porque en realidad es la base de la fuerza de cualquier movimiento que reclama algún derecho.

El deceso de esta activista se da en un momento en que la sociedad estadounidense se encuentra más polarizada que nunca, en buena medida por la brutalidad policiaca, sobre todo, de oficiales blancos contra gente de raza negra o inmigrantes y por una clara tendencia del presidente Trump para apoyar a las autoridades racistas, bajo el lema de creerse el Presidente de la “ley y el orden”.

Es tan significativo el alcance que logró el activismo de la jueza, que su legado está plasmado en el documental “RBG”, el cual retrata el desafío que enfrentó Ginsburg ante el status quo de una sociedad sumamente rancia y conservadora.

El asunto es que RGB dejó de existir cuando un mandatario con antecedentes machistas y misóginos, con alta probabilidad de reelección, tomó el poder en Estados Unidos. Si Trump consigue un nuevo periodo presidencial, significaría cuatro años más de bravatas y puntapiés para México, para los negros y los latinos, entre otros.

Y una polarización más profunda de la sociedad estadounidense. ¡Qué difícil el panorama para nuestros vecinos! [nota_relacionada id=1259084]

POR ISRAEL LÓPEZ

ISRAEL.LOPEZ@HERALDODEMEXICO.COM.MX

eadp / amf


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