Temporada de Huracanes en Twitter

Twitter me recuerda al patio de mi escuela primaria. (¿Qué será de aquellos que me molestaban y se burlaban de mi corte de pelo?)

Vine a Twitter porque me dijeron que acá podía conversar e intercambiar opiniones con personas que admiro. Y al principio fue cierto. Después, sin que me diera cuenta, llegaron las plagas. Primero, los expertos en todos los temas, con una sola encomienda: opinar de todo. Esa sí que es una tarea difícil ya que todos los días la discusión cambia. Después llegó el algoritmo de los dueños: jerarquización de la línea de tiempo a su antojo y esa magia negra que logra visibilizar a líderes que no sigo y que no tienen nada de admirables para mi.

Twitter me recuerda al patio de mi escuela primaria. (¿Qué será de aquellos que me molestaban y se burlaban de mi corte de pelo?) Esperan la mínima oportunidad para condenar y señalar con su índice moral a quien ha rebasado los límites de lo políticamente correcto. En la tribuna virtual quien se equivoca tiene garantizada la atención de toda su comunidad por horas, hasta que la siguiente víctima caiga.

En esta ocasión le tocó el turno a Fernanda Melchor, una de las mejores escritoras mexicanas contemporáneas. Su novela “Temporada de huracanes” es una lectura necesaria para todo aquel que quiera conocer la realidad de nuestro país. Sus páginas están impregnadas del caos que se respira a diario. Sus personajes son conocidos nuestros, todos hemos visto a personas devoradas por esos hoyos negros de violencia.

La escritora veracruzana externó en Twitter su enojo porque su novela circulaba en formato pdf entre los usuarios. El tono de su reclamo no cumplió con los estándares de muchos de los integrantes de la comunidad tuitera. El regaño llegó. Cuando esta tormenta inicia es complicado resistirse a los tambores de la burla, el chiste, la ironía. Hamelin y los ratones impiden que arribe el debate.       

Ricardo Trujillo Correa, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, contó en entrevista respecto a la polarización y las redes sociales que “se descontextualiza y solamente se opina desde la individualidad. La polarización no es política, es de una dimensión íntima. Si yo de repente no veo al otro o lo veo desde mi propia individualidad estoy en toda la dimensión de sancionar y señalar con el dedo y cuestionar y criticar a cualquier otra persona que no se parezca a mi”.

Hace más de un año Melchor presentó su “Temporada de huracanes” en la Feria Internacional del Libro de Xalapa. Cuando me enteré no dudé en asistir al evento organizado por la Universidad Veracruzana. Sin la publicidad de otras ferias, logra la intimidad y la cercanía con los autores. Antes de que la presentación iniciara pude ver de cerca a la autora de “Aquí no es Miami”, sentada en la primera fila, platicaba con sus presentadores. Le pedí que me firmara el libro, se veía cansada y lo hizo. Tal vez por el espacio, porque estaba en su tierra, porque llegaron algunos de sus alumnos y colegas su charla fue la de alguien que no le preocupa en lo más mínimo ser una autoridad moral o fungir el papel del escritor comprometido.

Vimos a la escritora de carne y hueso que contó lo difícil que fue crecer en Veracruz y su fascinación por el mundo de las letras: “Cuando hice Temporada de huracanes acabé devastada; tuve que ir a terapia. Me puse en contacto con emociones con las que no estaba lista”.

Y ya que hablamos de redes sociales, me pregunto: ¿por qué no generan polémica sus publicaciones en Instagram donde sube los libros que está leyendo? [nota_relacionada id=1257751]

POR DANIEL FRANCISCO

EDITOR DE UNAM GLOBAL

@DFMARTINEZ74

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