Lealtad ciega

Ese es el meollo del asunto: Andrés Manuel López Obrador quiere, pide, exige, una lealtad ciega. No acepta la lealtad reflexiva –como la que intentó Jaime Cárdenas, según el propio abogado refiere-, ni mucho menos una lealtad crítica (que la mayoría de sus colaboradores ha preferido obviar a sabiendas de la reacción del Presidente).

Es el blanco o negro en el que vive. Es lo que resume en un “o están conmigo o están contra mí”.

No hay matices en su esquema. No existen los grises ni mucho menos alguna otra tonalidad. Y si algunos de esos tonos –milagrosamente- llegan a asomar, a plantársele enfrente, a retarlo desnudando su extravío, entonces el Presidente asume la negación, hace escarnio, expulsa del Paraíso. Son cada vez más los que se alejan de él y de su gobierno por ello. Y se van tristes, decepcionados.

Las razones de la renuncia de Cárdenas al Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado son el mejor ejemplo de esto. Pocos colaboradores tan íntegros y de larga data a su lado, acompañándolo en la lucha democrática, que sin embargo se ve de pronto sin el respaldo y la confianza del Jefe de Estado.

¿Por qué? Porque se negó a saltarse las trancas, porque –abogado íntegro como es- rechazó tomar los callejones de la ilegalidad para obsequiarle al habitante de Palacio los resultados que esperaba.

Más significativa aún, la visión del Gobernante ante el retiro de su excolaborador y, peor aún, de haberse atrevido a explicar ante un par de medios de comunicación –mesuradamente, dicho sea de paso- las razones de su partida a sólo tres meses de asumir el cargo: “Politiquería”, descalificaría. Pero lo más revelador sería la propia confesión de AMLO al abordar el tema: -Sí, pedimos lealtad a ciegas…–, reconocería el tabasqueño.

Desde su perspectiva, esa “lealtad a ciegas” no es a su persona, sino “al proyecto de transformación”.

Y ha de cumplirse, sea como sea –alega-, porque para eso los eligió el pueblo. ¿Qué si ello implica saltarse los procedimientos legales y administrativos? ¡No importa! Hay que poner por delante la justicia: “Siempre lo he dicho, cuando hay que optar entre el derecho o la justicia, tiene que prevalecer la justicia. La ley es para el hombre, no el hombre para la ley…”. El mismo talante dejó ver al mencionársele que el proyecto del ministro de la Suprema Corte, Luis María Aguilar, sobre la consulta popular para enjuiciar a los expresidentes, venía en contra. [nota_relacionada id= 1256252]

De inmediato descalificó uno de sus argumentos –afectación a los derechos humanos- con un “es lo que manejó desde un principio Felipe Calderón… Yo opino distinto…” .

Para luego sugerir a los otros ministros de la Corte que habrán de votar el Proyecto de Resolución el próximo 1° de octubre, a tomar también en cuenta “el sentimiento del pueblo”.

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GEMAS: Renuncia Julio Trujillo como subsecretario de Normatividad de la Semarnat; le sucede Tonatiuh Herrera, hermano del  secretario de Hacienda.

POR MARTHA ANAYA
MARTHAMERCEDESA@GMAIL.COM
@MARTHAANAYA
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