Priorizar el gasto social

A la memoria de Teresa Estrada Cervantes. Mujer guerrera que vivirá siempre en nuestros corazones y de muchas mujeres más.

En las calles de la Ciudad de México la gente lucha todos los días contra la enfermedad y contra el riesgo de contagio, pero también contra el fantasma de la pobreza y el hambre. En la Colonia Guerrero, una de las colonias tradicionales del distrito que represento, Tere era jubilada, trabajó muchos años como jefa de archivo, y se dedicaba a vender perfumes para completar ingresos para su familia. A principios de este año Tere tuvo una caída y le tuvieron que enyesar el pie. Apenas se iba recuperando cuando se contagió de Covid-19. Tere murió el 10 de junio, a menos de 10 días de cumplir 60 años, y dejó tres hijos. Miles de historias como esta se repiten todos los días en todo el país desde hace 6 meses.

No podemos hacer como si no estuviera pasando nada. La pandemia no ha terminado. Es una irresponsabilidad echar campanas al vuelo y asegurar que ya la libramos porque no es cierto. Ignorar la realidad, pensar que ya pasó lo peor, sería un insulto a la memoria de Tere y de los más de 72 mil mexicanos que han perdido la vida. La verdad es que seguimos a la mitad de la tormenta. Por mucho que nos gustaría seguir adelante con nuestros planes, estamos enfrentando la peor crisis económica desde hace más de 80 años y no se va a ir porque dejemos de reconocerla.

Nos va a tomar muchos años recuperarnos de esta crisis. La pérdida de vidas humanas es el indicador más doloroso, pero lamentablemente no es el único.  El rezago en materia educativa será brutal. Somos el país del mundo donde más doctores y enfermeras mueren porque no tienen el equipo necesario para protegerse. Se han perdido más de un millón de empleos en el sector formal y por lo menos el doble si tomamos en cuenta la economía informal. Al término de este año 12 millones de personas adicionales habrán caído en la pobreza. De esa magnitud es el desafío.

Los programas sociales han sido muy importantes. Le han permitido a la gente tener una fuente de ingresos en medio de la economía detenida. Reconocemos y valoramos ese esfuerzo, pero no es suficiente. La gente pide desesperadamente apoyos adicionales para sobrevivir en estos momentos de dificultad. Por eso el PRI, bajo el liderazgo de Alejandro Moreno Cárdenas, ha definido como su máxima prioridad para este periodo legislativo hacer realidad el ingreso mínimo vital: garantizar a las familias un ingreso de 3 mil 700 pesos al mes que les permita sobrevivir esta crisis.

No es momento de divisiones y mezquindades. Nuestra principal responsabilidad como legisladores en este momento es encontrar los mecanismos para darle a las familias de México los apoyos que necesitan.  El desafío que enfrentamos nos obliga a trabajar juntos para construir soluciones. No nos podemos distraer. Tenemos que cumplirle a la gente.

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POR CYNTHIA LÓPEZ CASTRO
DIPUTADA FEDERAL
@CYNTHIALOPEZC1

jram

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