Recuperarse mejor juntos: Taiwán puede ayudar

Este año el mundo se vio golpeado por el COVID-19 en todos los aspectos de la vida de las personas. Taiwán, con menos de 500 casos confirmados y siete muertes, ha desafiado las predicciones y ha contenido con éxito la COVID-19.

Lo hemos logrado sin recurrir a confinamientos; las escuelas solo han estado cerradas durante dos semanas en febrero. La liga de béisbol se restableció también en abril. Todo ello es debido en gran parte a las rápidas medidas de respuesta adoptadas por Taiwán, entre las que se incluyen el establecimiento de un Centro de Operaciones del Gobierno Central para Epidemias, la implementación de estrictos controles fronterizos y procedimientos de cuarentena y el intercambio transparente de información.

También hemos unido fuerzas con democracias de ideas afines para explorar el desarrollo de kits de pruebas rápidas, medicamentos y vacunas. Trabajando juntos por el bien común es como el mundo conseguirá derrotar a la COVID-19

En la Declaración sobre la Conmemoración del 75º Aniversario de las Naciones Unidas, los gobiernos y los jefes de Estado reconocen que sólo mediante el trabajo conjunto en solidaridad podemos poner fin a la pandemia y abordar eficazmente sus consecuencias. Por lo tanto, estos se comprometen a hacer que la ONU sea más inclusiva y a no dejar a nadie atrás mientras el mundo busca recuperarse de la pandemia. 

De manera similar, en los comentarios en julio al Foro de Alto Nivel del Consejo Económico y Social de la ONU sobre "Multilateralismo después de la COVID-19: ¿qué tipo de ONU necesitamos en el 75º aniversario?", el Secretario General de la ONU, António Guterres, dijo que un multilateralismo en red, inclusivo y efectivo ayudaría a los esfuerzos globales para promover la recuperación y la implementación continua de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODSs).

Sin embargo, esta visión parece faltar cuando Taiwán, una de las democracias modelo del mundo y una historia de éxito en la contención de la actual pandemia, continúa sin poder participar en el intercambio de experiencias e información con el sistema de la ONU. 

A pesar de que la pandemia ha hecho que la comunidad internacional sea muy consciente de la exclusión injusta y discriminatoria de Taiwán de la Organización Mundial de la Salud y del sistema de la ONU, la República Popular de China (RPC) continúa presionando a la ONU para bloquear a Taiwán.

Dicha política discriminatoria se deriva de las reclamaciones y presiones ilícitas de un Estado autoritario y contraviene el principio de universalidad e igualdad sobre el que se fundó la ONU. 

No contar con la participación de Taiwán en las Naciones Unidas es una pérdida para la comunidad mundial y obstaculizará los esfuerzos de los Estados miembros por recuperar la normalidad e implementar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en su totalidad y a tiempo. Al aprovechar su excelente trabajo sobre los ODS, Taiwán puede ayudar a los países a recuperarse mejor de los trastornos causados por la pandemia.  

Ya estamos capacitados para ayudar, pero podríamos hacer mucho más si tuviéramos la oportunidad de participar en las actividades, reuniones y mecanismos de la ONU en los próximos 75 años. Nunca es demasiado tarde para que la ONU dé la bienvenida a la participación de Taiwán. 

Jaushieh Joseph Wu 

Ministro de Asuntos Exteriores República de China (Taiwán)

kyog 


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