Perspectivas del sector carretero

Perspectivas del sector carretero

LA inversión es la base del sistema productivo mundial, y México ha dejado de hacerlo. Sin inversión no hay crecimiento económico, y sin éste no hay ni habrá bienestar para las familias mexicanas.

En México, por cada 4 o 5 pesos de inversión privada, hay sólo 1 es de pública. Por tener menos recursos, y por ser ajenos –no existe el “dinero del gobierno”, todo es de los ciudadanos– el Estado debería ser el más juicioso inversionista.

La inversión física presupuestaria para 2021 propuesta por el presidente López Obrador es poca. Comparemos algunas cifras de 2010 con 2021 para analizar dos respuestas ante una crisis económica global.

Poca inversión. En el presupuesto de 2010 se apostó por ampliar el gasto de inversión hasta llegar a 24 por ciento de las programables, mientras que la propuesta para 2021 considera 18 por ciento. En términos del PIB, la inversión del gobierno de Calderón para salir de la crisis representaba cerca de 5 por ciento del PIB en 2009; la propuesta de 2021 representa casi 3 por ciento.

CARRETERAS
Gráfico: Miguel Ulloa

Inversión de mala calidad. De los 230 mil millones de pesos de inversión no energética en manos del gobierno, se destinará casi la mitad (102 mil millones) a obras como la refinería de Dos Bocas (45 mil millones); el Tren Maya (36 mil millones) y el aeropuerto de Santa Lucía (21 mil millones), todas de dudosa viabilidad técnica y rentabilidad económica.

Afecta a los que menos tienen. El presupuesto no considera recursos para la conservación de caminos rurales y la inversión para construcción de nuevos o ampliación de los existentes es 88 por ciento inferior en términos constantes frente a 2010.

Al analizar a mayor detalle la inversión en el sector carretero los datos son impactantes. Mientras en 2010, el presupuesto carretero tenía 77 mil millones de pesos (constantes de 2021), para 2021 sólo llegará a 18 mil millones de pesos, es decir 77 por ciento menos. A nivel de programa, los recortes son enormes:

  • Carreteras federales. En 2010, se invertían 35 mil millones, para 2021 no superarán 2.5 mil millones; 93 por ciento menos.
  • Caminos rurales. En 2010, se invertían 23 mil millones de pesos y para 2021 apenas 2.8 mil millones; 88 por ciento menos. Dejan de llegar 20 mil millones de pesos para poblaciones rurales y semiurbanas, lo que se traduce en menos oportunidades de crecimiento económico, menos acceso a servicios de salud y educación, menos trabajo y menos posibilidades de salir de la pobreza.
  • Conservación de carreteras. En 2010, se invertían 13 mil millones de pesos, para 2021 serán 8 mil millones, 36 por ciento menos. Esto se traduce en que habrá peores carreteras. En 2010, 2 de cada 10 km de la red federal libre estaban en malas condiciones, para 2021 serán entre 4 o 5 km de cada 10 que estará en esa situación.
  • Estudios para carreteras federales. En 2010, se invertían menos de 3 mil millones de pesos, para 2021 serán sólo 0.5 mil millones; 80 por ciento menos.
  • Reconstrucción de carreteras. En 2010, se invertían 2.3 mil millones de pesos, para 2021 serán 3.5 mil millones; 49 por ciento más. Esto es parcialmente buena noticia.
  • Estudios para caminos rurales. En 2010, se invertían 0.4 mil millones de pesos, para 2021 serán 0.5 mil millones, un aumento de 23 por ciento. Es bueno que haya más estudios, pero si después no se invierte en ellos servirán de poco.
  • Conservación de caminos rurales. En 2010, se invertían 0.8 mil millones de pesos, para 2021 será cero. La falta de recursos para mantener los caminos rurales lleva al deterioro y después a la pérdida de capital físico invertido; que a su vez a malas condiciones de vida de los que menos tienen.

A esta realidad de baja inversión pública se suma la ausencia de nuevas Asociaciones Público-Privadas y el deterioro de las condiciones de las que están en funcionamiento. En 2019 se perdieron 3 mil millones de pesos por la falta de cobro de peajes carreteros donde muchos grupos organizados se dedican a tomar las casetas y extorsionar a los conductores con “aportaciones voluntarias”. [nota_relacionada id=1250769]

En suma, la falta de inversión pública, la ausencia de fomento de capital privado y la falta de Estado de Derecho para lo ya invertido, ponen al país en una trayectoria de estancamiento económico para toda la década. Los mexicanos tendrán que conformarse con escuchar discursos sobre el “bienestar”, porque en la práctica este no existirá durante los próximos 4 años.

POR FAUSTO BARAJAS
ESPECIALISTA EN INFRAESTRUCTURA
@FAUSTOBARAJAS
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