¿Quién no va a ganar en Morena?

Durante las próximas semanas se realizarán las encuestas que definirán a quienes ocuparán la presidencia y secretaría general de Morena, encargos nada despreciables; estamos hablando de dirigir al partido político más poderoso del país.

Serán los responsables de la conducción de un instituto con un presupuesto anual de cientos de millones de pesos, que hoy ostenta la mayoría legislativa a nivel federal, y que tiene amplísimas posibilidades de ratificarla; además de que, en 2021, se realizarán los comicios con más cargos de elección popular en disputa de nuestra historia, es mucho poder para repartir.

Todo parece indicar que para la 4T el próximo proceso electoral será casi como un día de campo, por lo menos, así lo muestran las encuestas; pues a pesar del desgaste en el ejercicio de gobierno, la oposición no ha sabido cómo traducirlo a su favor, ya deberían de tener claro que para ganar, no sólo les basta con el desencanto de los ciudadanos, también es necesario la construcción de una propuesta viable y que la misma sea presentada por políticos alejados de los escándalos de corrupción. La principal fortaleza de Morena se basa en la popularidad del Presidente, mientras esta se mantenga en márgenes que superen el 40 por ciento de aceptación, será difícil meterlos en problemas, nunca antes, tanto dependió del desempeño de un solo hombre. Entonces, si los resultados de la elección de 2021 no dependen de manera directa de los próximos dirigentes de Morena, ¿cuál será su principal función?

Creo que la respuesta es, que su partido no salga fracturado del proceso interno de selección de candidaturas. La tarea no luce sencilla, Morena está sufriendo algo parecido a lo ocurrido en el PRD en sus mejores épocas, cuando en algunas zonas del país, lo difícil no era ganar la elección constitucional, sino ponerse de acuerdo internamente.

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El avasallamiento de los grupos antagónicos y las prácticas tribales, tuvieron las consecuencias ya conocidas; por eso, el partido del Presidente requiere ser conducido por alguien con el oficio político para apaciguar las aguas al interior y con la capacidad de negociar con todos.

¿Quién de los candidatos puede con el paquete? Difícil saberlo, aunque por su rijosidad, algunos se descartan solos, con menos de una semana del registro, los hay quienes ya están peleados con todo mundo; con los adversarios externos y con sus compañeros a lo interno. No alcanzan a entender que en Morena solo hay lugar para un líder confrontativo y ese ya está ocupado.

Sus aspiraciones las basan en tratar de emular al Presidente, victimizarse y repartir culpas, pero pierden de vista un detalle, a quienes denuestan es a sus propios compañeros de partido y en el futuro habrán de necesitarlos. A estas alturas, yo ya tengo mi apuesta de quién no va a ganar, ¿y usted?

POR HÉCTOR SERRANO AZAMAR
COLABORADOR
@HSERRANOAZAMAR
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