Mala noticia: Hay un tribunal faccioso

El futuro del partido de Felipe Calderón, y de otros cuatro proyectos partidarios rechazados por el Instituto Nacional Electoral (INE), estará definido no sólo por criterios jurídicos, sino por los intereses políticos y hasta económicos que gravitan en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), envuelto en escándalos de corrupción desde que fue integrado en 2016.

         Este órgano del Poder Judicial, la ultima instancia en materia electoral, ya arrastraba el descrédito desde que, en 2006, convalidó todas las trampas cometidas a favor de Calderón, incluidas la intervención de Vicente Fox y de los organismos del Consejo Coordinador Empresarial, pero una década después, en 2016, los magistrados resultaron de una integración facciosa.

          Con Enrique Peña Nieto en el poder y en marcha aún el Pacto por México, el Senado aprobó,el 20 de octubre, a los siete magistrados con la lógica de “cuates y cuotas”, un repartidero de personeros del gobierno, de Manlio Fabio Beltrones y las facciones del PAN, incluida la de Calderón, algo que denunció Morena, el partido que un año antes había nacido.

         La victoria de Andrés Manuel López Obrador y Morena cambió la correlación de fuerzas, tanto que la presidenta, Janine Otálora, renunció y remplazada por Felipe Fuentes Barrera, quien voto a favor de anular la elección de Puebla, previo a la muerte de la gobernadora electa, Erika Alonso, y su esposo, Rafael Moreno Valle.

         En la discusión sobre Puebla, igual que en la de gobernador de Coahuila, en 2017, algunos de los que avalaron la validez de la elección fueron señalados de recibir millones de pesos, igual que como ahora Porfirio Muñoz Ledo ha hablado de “sobornos millonarios” a los magistrados en el proceso interno de Morena.

Son “cañonazos amigos y alta corrupción”, dijo después de que el TEPJF ordeno al INE elegir con encuesta al presidente y secretario general, en agosto, y apenas este viernes el legislador atribuyó a sobornos a las maniobras de Fuentes Barrera para no atender casos de Morena, como lo expusieron por escrito los magistrados Otálora Malassisy Reyes Rodríguez Mondragón.

La disputa interna de Morena está exhibiendo, por si hacía falta, la manipulada impartición de justicia en materia electoral, capaz de guiarse por “sobornos millonarios”, algo que gavitará en lo que resulvan los magistrados sobre la viabilidad de nuevos partidos políticos, como el de Calderón.

Hay que recordar que ningún magistrado del TEPJF es inocente: Otálora llegó al cargo por Beltrones y Reyes Rodríguez fue empleado de Calderón y su carrera está unida a la de Roberto Gil Zuarth, secretario particular de éste, exsubsecretario de Gobernación, diputado federal y senador.

Los otros cinco magistrados también llegaron con patrocinio: Mónica Soto Fragoso, amparada en el exsenador Emilio Gamboa Patrón; Felipe de la Mata Pizaña, impulsado por el PAN; Felipe Fuentes Barrera, a instancias del exconsejro jurídico Humberto Castillejos; José Luis Vargas, exfiscal electoral, por el PRI, e Indálfer Infante González, por el PRD.

         Pero la victoria de López Obrador cambió la lógica: El bloque de magistrados supuestamente gobiernistas está encabezado por Fuentes Barrera, junto con América Soto, De la Mata y Vargas.

Y quienes no se han sumado a ese grupo son Otálora Malassis, Reyes Rodríguez, personero de Calderón-Gil Zuarth, eIndálfer Infante, uno de los señalados por recibir millones de pesos de los Moreno Valle.

El encargado de elaborar el proyecto de sentencia sobre el partido de Calderón es José Luis Vargas Valdez, a quien éste hizo fiscal electoral en su sexenio y luego lo obligó a renunciar por presuntamente no acreditar delitos electorales en la elección de Michoacán de 2011, en la que la candidata derrotada fue Luis María Calderón. [nota_relacionada id= 1239928]

Cualquiera que sea su proyecto y también cualquiera que sea la votación en el pleno de la Sala Superior del TEPJF, ratificar o rectificar la negativa del INE al partido de Calderón, será de suyo controvertida, aunque, hay que subrayarlo, no hay buenos augurios a juzgar por la sugerencia que a éste le hizo López Obrador de acudir a la Organización de Estados Americanos (OEA).

“Y que si no hay justicia en México, que vayan al extranjero, allá a Washington está la OEA, que no vayan a Nueva York, porque allá está la ONU y también allá está García Luna”, dijo López Obrador al gozar de la negativa del INE de darle el registro al partido de Calderón para, enseguida, soltar una risotada.

POR ÁLVARO DELGADO
ALVARO.DELGADO@PROCESO.COM.MX
@ALVARO_DELGADO
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