El plan sectorial: metas comunes

El plan sectorial: metas comunes

DENRO DE LA ADMINISTRACIÓN Pública Federal, los Programas Sectoriales son un instrumento de enorme importancia. En términos administrativos son la concreción del Plan Nacional de Desarrollo (PND), mientras que, en términos de la economía nacional, muestran la estrategia concreta de cada una de las “cabezas sectoriales”, para impulsar el crecimiento durante el periodo de gobierno en turno.

En ese sentido, el Plan Sectorial de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) es uno de los más importantes de cada sexenio, pues traza la ruta en materia de infraestructura para los siguientes años.

El Plan Sectorial de la SCT fue publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el pasado 2 de julio, y fija cuatro objetivos prioritarios: el desarrollo de la infraestructura carretera; el fortalecimiento del transporte; la ampliación de la cobertura de los servicios postales, de telecomunicación y de radiodifusión; y la consolidación de la infraestructura portuaria del país.

Resulta notable que la prioridad número uno del Programa Sectorial sea justamente el desarrollo de la infraestructura carretera. Desde la Asociación Mexicana de Concesionarios de Infraestructura Vial A.C. (AMCIV) compartimos en su totalidad la visión en la que el gobierno federal enfatiza una estrategia basada en la construcción, la modernización y el mantenimiento de la red carretera nacional como, eje fundamental de desarrollo.

La red carretera del país ha demostrado ser un factor crítico en la actual emergencia sanitaria, gracias al soporte a la logística de suministro, a la seguridad, a la salud y a la proveeduría de insumos sensibles y primordiales; ha sido también un factor de resiliencia que ha permitido mantener el abasto y las comunicaciones esenciales de manera óptima.

Gráfico: Miguel Ulloa

La importancia de esta estrategia es doble: las vías terrestres no sólo han sido esenciales para enfrentar la emergencia sanitaria, sino que serán cruciales para impulsar la recuperación que, de manera urgente, tendrá que instrumentarse una vez que las condiciones de salubridad permitan la reapertura de la economía.

El sector carretero es la mejor alternativa para llevar a cabo una estrategia de altos montos de inversión, con intenso uso de mano de obra durante su construcción y posterior operación y mantenimiento, y cuyo despliegue final permite el desarrollo económico regional sobre bases más sólidas.

El efecto multiplicador de la red carretera sobre las economías es ampliamente conocido: potencia el comercio y el turismo, aumenta la productividad laboral reduciendo los tiempos y costos de transporte, e incrementa la seguridad en el traslado de pasajeros y mercancías, añadiendo un potencial importante al Producto Interno Bruto nacional (PIB).

El Programa Sectorial establece como premisa central la necesidad de estimular la participación de empresas nacionales, bajo el principio irreductible de “cero corrupción y cero impunidad”.

Las empresas concesionarias de activos carreteros en el país tenemos un compromiso con la transparencia y con el desarrollo del talento nacional. En este sentido y con el propósito de acceder al financiamiento en los mercados de capitales y bancarios, nuestros asociados deben cumplir con prácticas estrictas de revelación de información y de rendición de cuentas a inversionistas y auditores que garantizan el cumplimiento de estándares internacionales en materia de transparencia. [nota_relacionada id=1152474]

La SCT enlista siete proyectos prioritarios en donde se plasmará lo delineado en el Programa Sectorial.

El primero de ellos es la “Conservación, mantenimiento y modernización de la infraestructura”, la cual cuenta con más de 400 mil kilómetros lineales de carretera, incluyendo la red de peaje.

El segundo de dichos proyectos es la terminación de, “no menos de 200 obras inconclusas cuya situación impide el uso de importante infraestructura ya construida”.

La concreción de la estrategia en materia de infraestructura tiene en la red carretera uno de sus ejes principales. Como Asociación tenemos la misma visión que la plasmada en el Plan Sectorial: consideramos a la red como uno de los activos más valiosos de la economía nacional, y nuestro compromiso es su operación y mantenimiento óptimos, así como fomentar su desarrollo hasta alcanzar una densidad carretera que sea congruente con las necesidades económicas del país.

El potencial es muy amplio, y la estrategia planteada en el Plan es la adecuada. A pesar de contar con una extensa red, los kilómetros de carretera que aún necesita el país para poder alcanzar indicadores de densidad semejantes a las de las economías de la OCDE son tantos, que es necesaria la conjunción de la inversión pública y la privada para alcanzar dicha meta.

La inversión pública es crítica, allí donde el financiamiento bancario y de los mercados de capitales no proporciona los recursos suficientes, y en donde la rentabilidad social de los recursos presupuestales es muy elevada. La inversión privada es un complemento que atiende aquellos proyectos en donde el financiamiento está disponible y la conjunción de ambos esfuerzos es necesaria para construir la red que el país necesita para potenciar su futuro.

Al poner el acento en la infraestructura, el Plan Sectorial de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes marca la pauta, para que las empresas privadas y el sector financiero complementemos los esfuerzos y alcancemos las metas que nos resultan comunes.

POR MARCO FRÍAS
DIRECTOR GENERAL DE LA AMCIV, A.C.
@AMCIV

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