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La lucha interna

OPINIÓN

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Perder el trabajo, no saber qué va a pasar en un futuro cercano, estar en la soledad durante el confinamiento, la incapacidad de ver a los seres queridos, el propio miedo a contraer la Covid-19 y la presión que encuentran en su labor el personal encargado de enfrentar la enfermedad son elementos que nos terminan afectando mental y emocionalmente, a unos más que a otros.

Cierto es que la presente pandemia ha generado problemas derivados de ella, como el desempleo, crisis económicas, la incertidumbre ante el futuro y el cuestionamiento a los modelos educativos actuales; por mencionar algunos. Sin embargo, detrás de ellos se esconde una pandemia que no se ha dejado ver a simple viste desde que empezamos con los confinamientos, pero con la cual varias y varios hemos tenido algún tipo de contacto: la salud mental.

Perder el trabajo, no saber qué va a pasar en un futuro cercano, estar en la soledad durante el confinamiento, la incapacidad de ver a los seres queridos, el propio miedo aLa pandemia ha generado problemas derivados de ella, como el desempleo, crisis económicas y la incertidumbre ante el futuroLa pandemia ha generado problemas derivados de ella, como el desempleo, crisis económicas y la incertidumbre ante el futuroLa pandemia ha generado problemas derivados de ella, como el desempleo, crisis económicas y la incertidumbre ante el futuro contraer la Covid-19, perder a un pariente o amigo y la presión que encuentra en su labor el personal encargado de enfrentar la enfermedad son elementos que nos terminan afectando mental y emocionalmente, a unos más que a otros.

Desafortunadamente es un problema al que no se le ha dedicado la intervención que requiere y en muchos casos se hace de menos, a pesar de que sus consecuencias pueden ser graves. Es muy temprano para saber los efectos de la pandemia en nuestra salud mental; precisamente porque es un tema que pasa a segundo plano frente a otras problemáticas, no se le da una atención debida. Tomando eso en cuenta analicemos el caso del suicidio.

Según la teoría interpersonal del suicidio del psicólogo Thomas Joiner, elaborada en su texto Why People Die By Suicide, dos elementos que llevan a alguien a considerar suicidarse son la pertenencia frustrada y la carga percibida. La primera es la incapacidad de sentirse aceptado por lo demás, provocando una carencia de conexión social con otros seres humanos.

La segunda es el sentimiento de ser una carga o peso para la sociedad, un ejemplo de esto es el desempleo. Históricamente hablando ambas causas se han manifestado en distintas crisis, por ejemplo, durante la crisis financiera de 1929 varios inversionistas se suicidaron al entrar en bancarrota, una imagen común de dicho periodo es el inversionista saltando desde un edificio.

Por otro lado, una investigación por el historiador Svenn-Erick Mamelund encontró una relación entre suicidios y la influenza española entre 1918 y 1920. Las crisis a las que nos enfrentamos también nos terminan afectando mentalmente, incluso después de supuestamente superadas, convirtiéndose en una batalla prolongada.

Cabe mencionar que no se pueden usar ambos casos históricos para establecer que la pandemia actual conllevará a un considerable número de suicidios, se necesitarán más estudios e investigaciones que probablemente saldrán a la luz en los próximos años. No obstante, me parece fundamental señalar que el riesgo está ahí presente y la salud mental de todas y todos debe ser tema que debemos replantearnos desde la crisis actual. [nota_relacionada id=1124635]

POR IGNACIO ANAYA MINJAREZ

@IGNACIOANAY

avv / eadp

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