Haz tu denuncia aquí

Lozoya, festín para la 4T

Para la Cuarta Transformación es de altísima prioridad traer sano y salvo a Emilio Lozoya Austin, quién es pieza clave para llevar ante la justicia a varios cómplices de la corrupción del gobierno anterior

OPINIÓN

·

Es probable que a esta hora Emilio Lozoya Austin ya esté volando de regreso a México. Viene en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana despachado especialmente para traerlo. A esta misma hora, el Presidente López Obrador debe estar frotándose las manos con ahínco porque el momento cumbre de su cruzada contra la corrupción neoliberal está por comenzar.

Para la Cuarta Transformación es de altísima prioridad traer sano y salvo a Emilio Lozoya Austin, quién es pieza clave para llevar ante la justicia a varios cómplices de la corrupción del gobierno anterior. Y su captura no pudo llegar en mejor momento, y de mejor manera.

Contrario a lo que muchos piensan, Emilio Lozoya Austin no era amigo de Enrique Peña Nieto. De hecho, sus vidas tuvieron orígenes y desarrollos muy distintos y distantes. Peña Nieto es 8 años mayor que Lozoya, y mientras uno estudiaba preparatoria en Alemania, el otro conquistaba jovencitas en Toluca.

Peña Nieto, oriundo de Atlacomulco, Estado de México, donde estudió la primaria; secundaria y preparatoria en Toluca y la Licenciatura en Derecho en la Ciudad de México. Pariente lejano de dos exgobernadores del Estado de México, Alfredo del Mazo González y Arturo Montiel Rojas. Hizo una Maestría en Administración de Empresas en el Tecnológico de Monterrey.

Emilio Lozoya Austin pertenece a una dinastía de tres generaciones en la alta burocracia mexicana. Nació en Chihuahua, Chihuahua, en 1974. Fue un junior que estudió la preparatoria en un internado de Alemania. A los 19 años regresó a México para estudiar, simultáneamente, Economía en el ITAM y Derecho en la UNAM.

Aunque su padre, Emilio Lozoya Thalman, siendo Secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal (1993 y 1994), deseaba que estudiara ingeniero petrolero, Emilio junior se decidió por las finanzas. La mayor parte de su vida la pasó fuera de México. A los 28 años ya tenía una maestría en Harvard y no regresó a su empleo en el Banco de México. Se quedó en Europa y desarrolló una brillante carrera financiera.

Conoció a Peña Nieto por Luis Videgaray, con quien se enemistó después, y que también fue alumno destacado de Pedro Aspe Armella. Los unió la ambición política, primero, y económica, después. El entonces gobernador del Estado de México usó a Emilio Lozoya -y sus contactos en Europa- para darse a conocer en el Foro Económico Mundial, allá por 2005.

Emilio Lozoya fue nombrado Young Global Leader del Foro Económico Mundial, cuando ya era coordinador de vinculación internacional de la campaña presidencial de Peña Nieto. Luego, en el equipo de transición, vicecoordinador de Asuntos Internacionales.

Se le mencionó como posible canciller, embajador en Estados Unidos o jefe de la Oficina de la Presidencia. Terminó en la dirección general de Pemex. El resto ya se sabe.

En unas horas, Emilio Lozoya Austin estará de regreso en México. La ecuación es simple: todo lo que sabe y las pruebas que tiene a cambio de su libertad, la de su madre y su esposa.

La historia está por comenzar. [nota_relacionada id=1139594]

POR ALEJANDRO CACHO

CACHOPERIODISTA@GMAIL.COM 

@CACHOPERIODISTA

eadp