Haz tu denuncia aquí

Aquí no se corre a nadie

OPINIÓN

·

La Junta de Gobierno de Notimex decidió suspender las actividades de la agencia, tras una runión virtual de los representantes de las secretarías que componen ese órgano –Exteriores, SEP, Gobernación, Hacienda y la ausente Función Pública, más el INE– con la titular, Sanjuana Martínez. ¿Por qué la suspensión? Porque en Notimex estalló hace meses una huelga que la directora decidió ignorar.

  “¡Por fin!”, dijeron, entusiastas, más los simpatizantes de la 4T que sus detractores. ¿Por qué el festejo y por qué de ellos? Porque Notimex no es la institución más dañina de este régimen, pero es su cara más grotesca, y ven ahí un propósito de enmienda en medio de esta catástrofe, un motivo pequeñito para refrendar esa fe. Disculpen que me ría.

En efecto, semana a semana, la alguna vez cumplidora agencia del Estado ha enriquecido la tradición del bizarro mexicano. Y es que lo mismo hace una nota para decir, falsamente, que la presentación de un libro de Héctor de Mauleón estuvo vacía, que da puntual seguimiento a las actividades del líder norcoreano, que promueve una canción de la esposa del presidente, que forma un grupo – “Avengers”, hagan el chingao favor– para hostigar a periodistas críticos, que amenaza a Carmen Aristegui

    Así que, les decía, “¡Por fin!”, se leyó aquí y allá. Bueno, pues sí: un día en el que los dineros públicos no se vayan a pagar esa aberración es un día un poco mejor. Y no obstante, a la hora de escribir estas líneas, la titular de la agencia seguía en su puesto. ¿Les sorprende? No debería. Porque en esta administración, salvo que te vayas de propio pie, como Carlos Urzúa, todo mundo sigue en su puesto. Aquí, que sepamos, no se corre a nadie.

Sigue en su puesto Bartlett, a pesar de que los apagones se multiplican al mismo ritmo que los negocios de su familia.

    Sigue Irma Eréndira, pese a que, más allá de su lasitud en casos como el de, justamente, los Bartlett, se permite ofender en redes, por ejemplo, a los antiguos becarios del Fonca.

    Sigue la titular de Derechos Humanos, que sí, es parte de esta administración, y no perdamos el tiempo en explicar por qué es nefasto que siga.

    Como sigue Octavio Romero, luego del golpe de muerte a Pemex.

    Como sigue Rocío Nahle, luego del oso con la OPEP y el conflicto con los saudíes.

    Como sigue Alfonso Durazo, con todo y que hemos roto todos los récords de homicidios.

    Y siguen por una razón: fueron elegidos por el único que elige en este país, el presidente, que los eligió no por su capacidad, sino por su obediencia: porque son una proyección de su grandeza. Despedirlos sería, pues, reconocer que es falible; sería, un poquito, despedirse a sí mismo. Tenemos, en fin, un gobierno incapaz de corregir. Así que no se entusiasmen mucho: probablemente ahí seguirán, si no todos, la mayoría. Tomo apuestas. [nota_relacionada id= 1076198]

POR JULIO PATÁN
COLABORADOR
@JULIOPATAN09

lctl