Libertad de expresión en México vs violencia contra Periodistas: estos son los retos

Aún cuando la libertad de expresión es un derecho humano presente en la Constitución, aún falta mucho camino por recorrer en México

Escrito en OPINIÓN el

En México, el derecho a la libertad de expresión y de pensamiento, se encuentra consagrado en los artículos 6 y 7 de la Constitución. La manifestación de ideas no puede ser objeto de persecución judicial o administrativa; ninguna autoridad puede establecer previa censura, ni limitar la libertad de difusión.

A nivel internacional, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, como órgano autónomo de la Organización de los Estados Americanos, se encarga de promover y proteger los derechos humanos en el continente americano.

Para ello, la Comisión creó una Relatoría [Oficina] Especial para la Libertad de Expresión, misma que anualmente rinde un informe sobre la situación en el hemisferio. El reporte más reciente recoge datos al 23 de diciembre de 2019 y fue aprobado por la OEA el 24 de febrero de 2020.

De acuerdo con el informe, para las Américas, se observa con extrema preocupación y alarma, el incremento en los indicadores de violencia, agresión, amenazas, hostigamientos e intimidación en contra de periodistas. Al menos 27 comunicadores fueron asesinados el año pasado.

Para México, se reportan avances importantes, aunque continúan siendo mayores los retos.

Entre los esfuerzos realizados por el estado mexicano, se da cuenta de la instalación, en diversos Congresos Legislativos, de Comisiones para la Atención a Periodistas; el otorgamiento de disculpas públicas del Estado; la resolución de la SCJN que confirmó una sentencia, por indebida terminación de contrato a una comunicadora; así como diversas resoluciones que fortalecen la materia.

Dato relevante, para este proceso y ulteriores informes, es la posición del gobierno mexicano, de que no habrá reformas que atenten contra la libertad de expresión y que ésta, debe ser una garantía para todos.

Dentro de los desafíos a los que nos enfrentamos, sobresalen tres:

  1. Los homicidios de los profesionales de la comunicación. Durante 2019, se cuentan 11 asesinatos.
  2. La impunidad, que fomenta violencia y un clima de inseguridad. Con datos de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), en los últimos ocho años, únicamente el 0.87 por ciento (10 de mil 140) de las investigaciones concluyeron con sentencia y, en 6 de 10 de ellas, un servidor público participó en la comisión del delito.
  3. Las declaraciones estigmatizantes y de descrédito de autoridades hacia los comunicadores y medios de la prensa.

El punto medular para superar estos retos, generalmente reside en la elaboración de leyes, de protocolos de actuación, así como de su debida aplicación. Como se puede observar, gran parte de los avances en México, se encuentran en el campo de la procuración e impartición de justicia y en la eliminación de delitos que pueden constituir un mecanismo de censura.

No obstante, el verdadero desafío se encuentra en la eduación y sensibilización de autoridades, ciudadanos, sociedad civil, medios de comunicación, en fin, mexicanas y mexicanos en general, sobre la verdadera interpretación y alcance del derecho humano a la libertad de pensamiento y de expresión.

Existe un principio básico que promulga la Relatoría y al que me sumo para que podamos vencer este flajelo: Contribuir con “la construcción de un clima de tolerancia y respeto en el cual todas las personas puedan expresar su pensamiento y opiniones sin miedo a ser agredidas, sancionadas o estigmatizadas por ello”. ¿Estamos dispuestos? [nota_relacionada id=1013291]

POR JOSÉ LUIS AYOUB

DR.ECHOSHUMANOS@OUTLOOK.COM

@JLAYOUB

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