Haz tu denuncia aquí

No todas son malditas primaveras

OPINIÓN

·

Flores, sol, árboles frondosos y verdes es lo que se espera que traiga consigo la entrada de la primavera. Pero el cambio de estación, a veces, llega con otras sorpresitas no calculadas.

No solo es que las temperaturas en algunas partes del mundo siguen recordándonos más al invierno, sino que algunos eventos nos hacen pensar que, en efecto, Yuri tenía toda la razón con su canción y la primera estación del año debería llamarse “La Maldita primavera”.

Justo con la entrada de la primavera de hace dos años mi vida dio un vuelco radical. Decidí que no renovaría un contrato con la empresa a la que había dedicado 24 años de mi vida profesional, básicamente mi vida laboral completita hasta entonces.

Y desde ese día la primavera, muy lejos de traerme flores y sol, vino con muchísimas piedras y días nublados que me descolocaban por completo hasta que aprendí a ver el valor en ellos.

[nota_relacionada id=929453]

Arrancando el 2020 contábamos los días para despedir al frío y empezar a disfrutar los brotes florales cuando, lo único que hemos visto florecer, es a un virus que se expande por el mundo rabiosamente y nos obliga a estar encerrados a piedra y lodo en nuestras casas viendo solo desde nuestras ventanas cómo empiezan a abrirse las flores allá afuera.

La crisis sanitaria mundial que atravesamos nos ha arrancado las ganas de todos esos planes de terrazas al sol, vermut con los amigos, caminatas por los parques y otras tantas actividades que se pueden disfrutar en grupo.

Pero nos está dando otros regalos maravillosos que quizá habíamos dejado de apreciar por concentrarnos en otras cosas como nuestro muy acelerado ritmo de vida.

La oportunidad de estar en familia conviviendo estrechamente, compartiendo actividades cotidianas como la limpieza incluyendo a todos los integrantes, darle un gran uso a la tecnología y aprovechar las ventajas que representa vivir en una época como la nuestra para conectarnos con nuestros seres queridos a distancia e incluso jugar digitalmente.

Le estamos dando un gran respiro a la madre naturaleza al moderar fuentes incesantes de contaminación de nuestros aires y aguas para que entonces la primavera se desarrolle radiante y generosa. Nos hace pisar otro terreno en el que nos vemos forzados a replantearnos las verdaderas prioridades de nuestras vidas. Y nos pone al límite para que ejercitemos más que nunca nuestra paciencia, nuestra tolerancia, la prudencia, la mesura.

En realidad podemos contemplar la primavera como queramos, nublada y gris como yo hace dos años, o llena de flores como la actual. Porque les pregunto seriamente ¿Acaso no son suficientes flores los regalos con los que empieza esta primavera?

Tu árbol lucirá tan verde y frondoso como tú quieras; solo depende de las gafas con las que lo mires. [nota_relacionada id=928269]

POR ATALA SARMIENTO 

COLUMNAS.ESCENA@HERALDODEMEXICO.COM.MX

@ATASARMI

eadp