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OPINIÓN

AMLO amonestando a los jueces

Sabemos que en otros sexenios la división de poderes se ha roto, pero es la 4T la que dijo sería diferente

OPINIÓN

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Créditos: FOTO: Especial

La Constitución es clara en su fraseo sobre la necesidad de la división de poderes. El artículo 49 no deja espacio para dudas, lo que afortunadamente no impide a la ciudadanía cuestionar la actuación de cada uno de ellos.

El Poder Judicial, al igual que los dos restantes, ha sido increpado en más de una ocasión. El nepotismo infesta a tan digna institución. Ello sin olvidar las veces que las sentencias de los jueces pecan de laxas o de extravagantemente estrictas.

La interpretación de los criterios jurídicos es tan disímil como los jueces que dictan sentencia. No extraña, aunque indigna, el conocer de tantos casos donde, escudándose en un mal procedimiento del Ministerio Público, dejan en libertad a un individuo, como ha ocurrido con Oscar Andrés Flores, El Lunares, líder de la Unión Tepito en la CDMX. Esto se vuelve doblemente singular cuando, para otro asunto, se permite mantener a una persona encerrada, a sabiendas de que la base usada para que lleve su proceso en prisión es una licencia de manejo hechiza y dos domicilios antes declarados, pero legalmente ya dados de baja.

¿La división de poderes antes referida impide las interpelaciones entre uno y otro? La respuesta a esa pregunta no es clara. En lo que va del sexenio, nuestro Poder Ejecutivo ha cuestionado al Judicial en múltiples ocasiones, desde las familias incrustadas en el mismo, la supuesta corrupción que impera, ciertas sentencias y, la última, en la CDMX –sinónimo de un nuevo espaldarazo al gobierno de Claudia Sheinbaum— al cuestionar haber dejado en libertad en tres ocasiones a El Lunares.

Pero AMLO no sólo comentó, sino que reprendió a los jueces al decir que soltar criminales, por el pretexto de una averiguación mal integrada, es corrupción. “Deben pensar que son otros tiempos, no es amenaza, ni advertencia, es decirles que ya se acabó la corrupción, y que no se va a tolerar.”

Si bien podría llevar la razón en sus señalamientos, no es quien debe amonestarlos. Sabemos que en pasados sexenios dicha división de poderes se ha roto, pero es esta administración, la de la 4T, la que dijo sería diferente y ha sucedido lo contrario. La participación del presidente de la SCJN en una de las mañaneras, así como su próxima incorporación en las reuniones mensuales con los padres de los 43 de Ayotzinapa son muestras de ello. Si la primera levantó interrogantes, su incorporación a lo segundo genera un posible conflicto de interés, pues el Poder Judicial no debería entremeterse (ni escuchar o conocer) de los debates y procedimientos del Ejecutivo o de la Fiscalía.

De acuerdo con Platón, la justicia se identifica con la felicidad pues afirma que sólo el justo es feliz. AMLO dice que en México todo el pueblo está “feliz, feliz, feliz”, y sin embargo sostiene que no hay justicia. O a nuestro Presidente no lo corresponde amonestar a los jueces o está contradiciendo al gran filósofo griego.

En todo caso, valdría la pena limpiar primero la propia “casa” y recordar que los yerros, el nepotismo y la corrupción navegan en todos los poderes del Estado, no sólo en uno.

POR VERÓNICA MALO GUZMÁN

VERONICAMALOGUZMAN@GMAIL.COM 

@MALOGUZMANVERO

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