Biden: una oportunidad

La llegada del presidente electo Joe Biden a la Casa Blanca, representa una oportunidad inigualable para regresar a las formas institucionalizadas de hacer política exterior

Biden: una oportunidad
Azul Etcheverry / Claraboya / Opinión El Heraldo de México

La llegada del presidente electo demócrata Joe Biden a la Casa Blanca en enero, representa una oportunidad inigualable para regresar a las formas institucionalizadas de hacer política exterior, dejando de lado favoritismos personales y ponderando los intereses nacionales en las negociaciones. En ese sentido, estamos a la espera de saber si esta forma clásica de hacer política será capaz de enfrentar los nuevos retos globales y el resurgimiento de tendencias nacionalistas de hacer gobierno.

Con la salida del presidente Trump termina un proceso monotemático enfocado en la puesta en marcha del nuevo tratado de libre comercio que priorizara las exigencias de los productores de sectores estratégicos estadounidenses, más allá de la elaboración de una agenda binacional comprensiva de las necesidades de ese país y de los mexicanos viviendo en ese lado de la frontera.

Con los recientes nombramientos en el gabinete de Biden se puede prever una relación multifacética a la que México tendrá que adaptarse rápidamente con el apoyo de funcionarios de primer nivel experimentados en negociación y política exterior. Esta falta de pericia en el personal diplomático y comercial se ha demostrado en el pasado ocasionando desencuentros a lo largo del camino, no obstante, hoy surgen muchas oportunidades en temas importantes al no ser México una prioridad ni urgencia en la agenda de Estados Unidos. Ello nos permite enarbolar estrategias oportunas y propositivas en un marco más abierto y permisivo.

Las prioridades del presidente electo Biden se enfocarán en temas económicos, sociales y ambientales para los cuales ha comenzado a realizar nombramientos estratégicos que buscan regresar al multeralismo en el que se busca recuperar el liderazgo institucional de las organizaciones internacionales. El regreso de viejos conocidos como Antony Blinken como próximo Secretario de Estado, quién asesorara a Biden en materia internacional desde finales de los años 90 y ostentara posiciones estratégicas durante su cargo como Vicepresidente. De igual forma, se nombró a Jake Sullivan, como asesor de seguridad nacional, un diplomático joven pero experimentado que ya ha trabajado con Biden vicepresidente en ese mismo puesto y fue uno de los principales asesores de la entonces Secretaria Clinton.

No obstante, otros nombramientos como el de Janet Yellen, como nueva Secretaria del Tesoro tiene implicaciones directas en la vida y obra sindical y la reducción de las brechas de desigualdad laboral, lo que orillaría a México a cumplir con las disposiciones laborales y ambientales que se incluyen en el recientemente puesto en vigor TMEC. Se espera una mucha mayor atención legal, independientemente de la interpretación que los funcionarios mexicanos quieran darle al tratado. Sin duda, con esta nueva relación se deben fijar los estándares de competitividad más altos a través de estas reglas fijadas en virtud de los derechos adquiridos.

Estamos ante la oportunidad de sumarnos de lleno en la agenda de nuestro principal socio comercial y salir beneficiados en el camino con mejores condiciones laborales, más competitivas y acordes a la realidad internacional de hoy día. Si bien no coincidimos en temas importantes como el uso de energías limpias o el combate al calentamiento global, sin duda con nuestros antecedentes históricos podemos marcar la ruta para conseguir mutuos acuerdos benéficos e incluso plantear los cimientos de la tan necesaria reforma migratoria que reivindique a los millones de mexicanos viviendo en ese país y en el camino, posicionar a México como ese verdadero aliado estratégico que ambos países necesitan.

POR AZUL ETCHEVERRY
AETCHEVERRYARANDA@GMAIL.COM 
@AZULETCHEVERRY


Compartir