Pierden los pragmáticos

Con la renuncia de Romo a la Oficina de la Presidencia, pierde el eje conformado por Herrera, Márquez y Villalobos

Pierden los pragmáticos
Martha Anaya / Alhajero / Opinión El Heraldo de México

Ya lo decía Víctor Toledo, a mediados de este año, poco antes de presentar su renuncia a la Secretaría del Medio Ambiente: en el gobierno federal hay contradicciones “brutales” que se manifiestan en “luchas de poder” dentro del gabinete.

Precisamente, una de las principales divergencias del ex titular de la Semarnat tuvo que ver con Alfonso Romo, a quien acusó de ser “el operador principal para bloquear todo lo que efectivamente sea en la línea de lo ambiental, de la transición energética, de la agroecología”.

Según Toledo, el  jefe de la Oficina de la Presidencia y enlace de López Obrador con los empresarios, había adquirido “enorme ‘centrabilidad’ y poder dentro del gabinete”.

Sin embargo, eso no se manifestaba tan claramente hacia afuera (aún y cuando Carlos Urzúa también lo señaló por cuestiones de conflicto de interés) y mucho menos en las dificultades que, un día sí y otro también, hallaba Romo para cumplirle a los hombres del dinero.

De hecho, ya se le veía molesto, harto, desesperado incluso. Las últimas declaraciones públicas que hizo fueron el 19 de noviembre pasado, en la inauguración de la Convención Anual del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

En ese foro, sus palabras fueron dirigidas a sus compañeros de gobierno antes que a nadie: “Quiero invitar al país y al gobierno, al que yo pertenezco, a tener una cultura de tener prisa…; no podemos manejar un país que está decreciendo al nueve por ciento, como si estuviera creciendo al nueve”.

Su equipo cercano y sus amigos, tenían claro que Romo ya no aguantaría mucho. Más bien, eran ya horas extras las que realizaba.

Si se contenía –es un decir, porque varias veces tiró la toalla a su manera–, era más bien a petición del grupo de funcionarios que se sentían respaldados por él y/o con los que tenía una visión más cercana de los asuntos entre manos, como Arturo Herrera, secretario de HaciendaGraciela Márquez, de Economía; y Víctor Villalobos, de Agricultura.

Los “pragmáticos”, les llaman los de Morena. Otros más radicales los tildan de “neoliberales infiltrados” o de “mafiosos embozados”. Para ellos, la cabeza de Alfonso Romo era el estandarte insignia a destruir.

Lograron su objetivo. Pero lo significativo de este hecho es que los llamados “fundamentalistas” de la 4T ganan terreno e irán por otras presas.

A decir del Presidente, empero, Romo no se va del todo. Deja, sí, la Oficina de la Presidencia, pero “seguirá siendo mi principal enlace con el sector privado”. La despedida que da a conocer el propio AMLO es tersa y de reconocimiento. Una sonrisa forzada asoma del lado del empresario.

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GEMAS: Obsequio de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum: “Buenos días. Para ser parte de la solución: cubrebocas y sana distancia”.

 


POR MARTHA ANAYA
MARTHAMERCEDESA@GMAIL.COM
@MARTHAANAYA

 

 


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