Arturo Fernández revoluciona al ITAM

El instituto concluyó que debía sumar la excelencia humana a la académica

Arturo Fernández revoluciona al ITAM
Carlos Mota / Un Montón de Plata / Opinión El Heraldo de México

Hace un año que el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) tuvo su gran crisis, a raíz del fallecimiento de una alumna. 

Durante esos días, la efervescencia estudiantil de la institución cobró relevancia nacional y durante varias semanas la institución fue cuestionada por su estilo docente basado en la excelencia académica, que muchos vivían como una exigencia casi inhumana. Yo estudié ahí hace décadas, becado, y nunca lo viví así. Por el contrario, para mi el ITAM fue glorioso de principio a fin. 

Pero la crisis fue confrontada por su rector Arturo Fernández de manera personal y frontal. A lo largo de los últimos doce meses el ITAM vivió la más profunda transformación de su cultura, lo que se vio soportado por una nueva estructura que respondió a tres pilares de acción para cambiar. Esos pilares fueron (1) el bienestar y la salud; (2) la docencia; y (3) las nuevas prácticas en materia de inclusión, género y diversidad. 

El ITAM concluyó que a su estandarte de excelencia académica debía sumar otro más: la excelencia humana. 

Para operarlo, el ITAM creó una nueva Dirección de Asuntos Estudiantiles, y el rector abrió un espacio recurrente de diálogo con los alumnos en el que se reúne con grupos de 80 a 100 estudiantes. Asimismo, se creó un Centro de Estudios de Bienestar y se lanzó una iniciativa llamada “2x2” y “3x3”, bajo la cual un estudiante de semestre avanzado “adopta” a un compañero novicio y le apoya. El tercer personaje es un profesor. 

El ITAM es otro a partir de este año. Su renacimiento implicó que se decretaron tres días sin actividad académica previa a los exámenes finales, y que el Centro de Docencia y Aprendizaje se encuentre activamente mejorando la pedagogía de los cursos. También se crearon las “brigadas para salvar vidas” —cuyo objetivo es saber actuar en casos de depresión—, y se establecieron encuentros y políticas para atender la violencia de género y crear una nueva cultura que rechaza el acoso y el hostigamiento. La institución prepara, además, una magna noticia en materia deportiva para las siguientes semanas, cuyo propósito será aumentar el bienestar de la comunidad. 

En 2021, el ITAM no incrementará colegiaturas (uno de cada tres alumnos está becado). Asimismo, ha decidido que no habrá modalidad mixta (en línea y presencial), sino únicamente una de las dos, conforme la autoridad lo permita de acuerdo con el comportamiento de la pandemia de COVID-19. 

Es posible que no haya una renovación cultural e institucional tan veloz y profunda como la que ha vivido el ITAM en el escenario universitario mexicano. Y eso es algo que debe destacarse. 

 

NEMAK 

La subsidiaria de Alfa, encabezada por Armando Tamez, empezó a cotizar en la bolsa. Es una de las empresas mexicanas más promisorias del sector automotor. Produce componentes ligeros de aluminio.

 

POR CARLOS MOTA
MOTACARLOS100@GMAIL.COM
WHATSAPP 56-1164-9060


Compartir