LA ENCERRONA

La agenda olvidada

Para el actual presidente, así como para el virtual inquilino número 46 de la Casa Blanca, México no es prioridad

OPINIÓN

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Adriana Sarur / La Encerrona / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Foto: Especial

No existe ninguna elección presidencial en el planeta que levante más expectación que la de EU. En la edición de este año se confrontan por el partido demócrata Joe Biden, quien fue vicepresidente en la era de Barack Obama y, –en la otra esquina–, por parte de los republicanos, Donald Trump, el actual presidente estadounidense y un contendiente que es conocido en todo el orbe por sus vociferaciones continuas. Desde el martes, en redes sociales o en la televisión, sólo se habla de los resultados de esta jornada electoral, pero sin saber qué pasará.

Mientras escribo estas líneas aún no existen resultados oficiales y, hasta este momento, ilusiona que Biden está en la punta de la contienda, a casi nada de llegar a los 270 votos emitidos por el Colegio Electoral y es el candidato más votado por los estadounidenses con 72,404,881 sufragios (y contando). Por su parte, Trump grita a los cuatro vientos que él es el ganador y si no es así proclama un fraude. Así, sin pruebas ni bases, sólo hace alarde, tuitea y aparece en medios tradicionales señalando una falacia que es un contrasentido a los preceptos de los padres fundadores y que en estos momentos divide a la nación americana.

Y así, mientras todas las naciones del mundo siguen las elecciones en EU, porque representa la valía de la democracia liberal en su concepto amplio, para nadie es más importante como lo es para nuestro país. “Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos” es la frase que se le atribuye a Porfirio Díaz, y tiene toda la razón, lo que pasa en nuestro vecino país del norte nos repercute con mayor intensidad. El famoso “catarrito” que dijo el expresidente Fox va en este sentido, si Estados Unidos se “enferma de gripe, a México le da una pulmonía”, ya sea en economía o en seguridad, o en cualquier tema.

Sin embargo, para el actual presidente, así como para el virtual inquilino número 46 de la Casa Blanca, México y su gobierno no es prioridad. En los debates que se realizaron antes de la jornada electoral, la agenda de ambos está bien definida: COVID-19, economía, medio ambiente, salud, relaciones con China. Nada para México ni para América Latina, en este momento no está en su radar ni es de su interés. Lo único que les puede importar del subcontinente de habla hispana es que no lleguen más inmigrantes a territorio estadounidense y que no puedan acceder a las prerrogativas de salud, de educación, es decir, derechos de ciudadanos “americanos”.

La agenda estadounidense para México no va a cambiar significativamente, migración, T-MEC y más nada. Tenemos que recordar que, con la llegada de Biden, los demócratas han sido los gobiernos más estrictos con los -sin papeles- y que Obama, fue quien deportó a la mayor cantidad de inmigrantes. Para nuestro país, los siguientes cuatro años serán como han sido en las últimas décadas, sin sobresaltos ni tuits explosivos, pero de facto no habrá ningún cambio. El gobierno mexicano debe de entender que para una estrategia en materia de relaciones exteriores se debe de empezar por una política doméstica robusta, misma que aún no existe.

POR ADRIANA SARUR
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