Que no le digan, que no le cuenten

Una senadora lanza al aire la propuesta de que un seguidor de OVNIS puede tener la “solución” a la pandemia

Que no le digan, que no le cuenten
Verónica Malo Guzmán / Tres en Raya / Opinión El Heraldo de México

Todos hemos escuchado al charlatán en la feria, en el Metro, en el mercado. Promete con su cansina canción curar determinados males. Y mientras unos esbozan una sonrisa, otros caen en la hipnótica cantinela y hasta comprarán el producto milagro, que solo logrará —no tan milagrosamente— restarle dinero a sus bolsillos.

Tristemente estos charlatanes han dejado las esquinas para tomar la principal ágora de la nación. Es la única forma con la que se puede definir la peregrina idea de la senadora por Morena, Lucía Trasviña Waldenrath, de pugnar para que Jaime Maussan diera una charla en el recinto legislativo para hablar de “métodos alternativos” para combatir el COVID.

Esto tuvo que ser criticado por diversas autoridades sanitarias, incluyendo al doctor Alejandro Macías (zar vs. la influenza en México), para hacer ver que el tenerlo y promoverlo —además usar el emblema del Senado en la invitación— era un agravio a la nación.

La ciencia y miles de investigadores a nivel mundial están haciendo lo imposible para encontrar una cura a la enfermedad que ya lleva más de 59 millones de infectados en el mundo, 1.5 millones de muertos y una crisis económica de proporciones descomunales que azota al orbe entero.

Eso sin olvidar las cuantiosas cantidades de dinero que se ha invertido para lograr desarrollar rápidamente una vacuna que en otros casos llevaría años lograrla. Todo lo anterior para que aquí, en México, un grupúsculo de personas que son funcionarios públicos del partido en el poder enarbolen charadas que solo engatusan a la gente.

No se olvide cuando Donald Trump especuló qué pasaría si la gente se inyectaba Lysol para vencer al coronavirus. Su peregrina idea musitada desde la palestra del poder causó la muerte en Estados Unidos de muchas personas quienes creyeron en su líder. Lo mismo puede suceder en nuestro país cuando una senadora de la República lanza al aire la propuesta de que un seguidor de OVNIS pueda tener la “solución” a la peor pandemia de la historia.

¡Vamos! ¡Por favor! ¿En serio en eso se gasta la 4T el dinero de nuestros impuestos? ¿En abrir los foros para que un no profesional en medicina comparta propuestas sin ningún sustento científico?

Desafortunadamente la senadora de Morena tiene otros compinches en la Cuarta Transformación. Unos que prefirieron creer en “detentes”, en gotitas de limón o en moles de guajolotes para enfrentar la pandemia. Alguna conexión debe existir con el hecho de que México ocupa el deshonroso primer lugar en muertes de personal médico a nivel mundial y el cuarto en mayor número de muertos por cada 100 mil habitantes.

Pero ¿qué se puede esperar si el rockstar de la pandemia hasta hace un mes aceptó la utilidad del uso del cubrebocas y considera que “la fuerza del Presidente es moral no es una fuerza de contagio”?

Más valdría la pena tener presente, entonces: “que no le digan, que no le cuenten”, la estupidez de ciertos miembros de la 4T no tiene cura.

POR VERÓNICA MALO
VERONICAMALOGUZMAN@GMAIL.COM


Compartir