Redimensionando la cooperación militar Mex-EU

La cooperación militar es distinta a la de seguridad y justicia, pero está íntimamente vinculada con ellas

Redimensionando la cooperación militar Mex-EU
Íñigo Guevara Moyano / Director de la compañía Jane's en Washington, DC. / Opinión El Heraldo de México

La cooperación militar entre México y Estados Unidos se fortaleció tanto en la última década, que era difícil, hasta hace poco, imaginar un retroceso. Ese vínculo entre militares, intacto aún ante los insultos de Donald Trump o la elección de un populista de izquierda en México, ahora enfrentará la disrupción que causó la detención del general Salvador Cienfuegos

El caso Cienfuegos puede representar un parteaguas para la relación. Es tanto amenaza como oportunidad, por lo que se requiere una pausa para redimensionar hacia dónde ir. 

La cooperación militar es distinta a la de seguridad y justicia, pero está íntimamente vinculada con ellas. Vale la pena dibujar un tabulador que permita monitorear los distintos niveles en la "escala" de la cooperación:  

· Adquisición de equipo militar: EU sólo vende equipo a sus aliados, por lo que las ventas requieren la aprobación del Congreso. México, entre 2012-2018, fue un cliente transcendental y compró más de 3,000 mdd en equipo, incluyendo helicópteros Black Hawk y vehículos Humvee’s. Contar con equipo moderno y compatible facilita a las FFAA mexicanas interactuar mejor e incluso permite crear vínculos doctrinales, comerciales e industriales con sus pares en EU. Esta dimensión ha sido desestimada por las medidas de la austeridad en la administración actual.      

· Capacitación:  la compra de equipo lleva a esquemas de entrenamiento que fortalecen el entendimiento entre las fuerzas, transfiriendo conocimiento y confianza. Esta dimensión de la cooperación continúa, aunque más limitada. 

· Educación militar: la enseñanza es más profunda, pues incluye abrir a las instituciones académicas militares para compartir doctrina, perspectivas, fomentando confianza y empatía.    

· Diplomacia militar: presencia física, algunas veces simbólica en organismos bi o multilaterales. En la administración pasada, subió la presencia de militares mexicanos en instituciones como la Junta Interamericana de Defensa o el Colegio Interamericano de Defensa. 

· Juntas de Estado Mayor regionales y locales: reuniones periódicas que van más allá del Alto Mando para establecer confianza. 

· Puntos de Enlace: establece oficinas de conexión dentro de las instalaciones extranjeras para facilitar el intercambio de datos.

· Intercambio de información: es uno de los últimos fines de la cooperación y requiere de mucha confianza. Es frágil, toma años para establecerse y se pierde en un segundo. Debe de ser prioridad para mantener el flujo y la calidad.       

· Ejercicios conjuntos: participar en entrenamientos es un hito en la relación, pues la premisa es entrenar juntos para pelear juntos.    

· Operaciones coincidentes o conjuntas:  esto es pasar del entrenamiento a la operación y requiere medidas de confianza para llevar a cabo acciones en coordinación o conjuntas. 

· Expediciones conjuntas: es el máximo nivel de cooperación que ha habido entre ambos países (Segunda Guerra Mundial).

Para los analistas más optimistas, el caso Cienfuegos no tendrá un efecto negativo, pero hay que tener en claro sus niveles para cuidar que continúe... por el bien de ambos países. 

POR ÍÑIGO GUEVARA
*DIRECTOR DE LA COMPAÑÍA JANE'S EN WASHINGTON, DC.


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