Monumento a la corrupción

La corrupción no sólo provoca pérdidas económicas a los gobiernos, también puede ocasionar tragedias

Monumento a la corrupción
Eduardo Macías Garrido / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

En días pasados la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, declaró que acabó con la corrupción inmobiliaria. Lo anterior, por la demolición del edificio de oficinas ubicado en Periférico Sur 3042, en la alcaldía Álvaro Obregón.

El derribamiento del inmueble, según el gobierno de la ciudad, durará 60 días y tendrá un costo de 30 millones de pesos, gastos que correrán a cargo del desarrollador que lo edificó.

Efectivamente, es un monumento a la corrupción, es un edificio de 11 niveles bajo tierra y 18 sobre la banqueta, cuya construcción alcanzó 70% de avance antes de ser suspendida por ubicarse en suelo de conservación.

Cómo es posible que se haya permitido la construcción de este, aun cuando no cumplía con los requerimientos de la materia. La respuesta: corrupción.

El desarrollador del proyecto, Asjufi Consultores Inmobiliarios, S.A. de C.V., construyó sin autorización, invadió una zona federal e ignoró la negativa en materia ambiental al construir sobre un cuerpo de agua, la presa Anzaldo.

No es entendible que las anteriores autoridades hayan consentido la construcción pasando por alto todas estas anteriores anomalías. Simplemente no contaba con el Dictamen de Impacto Urbano y nunca se demostró tener el uso de suelo necesario para edificar este tipo de obras.

Esto no es una omisión cualquiera, ni siquiera un acto de descuido, es un acto que tiene el tufo de corrupción. El problema es que existen en la ciudad un sinnúmero de proyectos que se llevaron a cabo sin las autorizaciones correspondientes. Un ejemplo de esto último es la línea 7 del Metrobús, ya que nunca se contó con las autorizaciones de las alcaldías responsables para permitir la instalación del mobiliario urbano.

Así es, la doctora Sheinbaum debe acabar con la corrupción e impunidad de administraciones anteriores, contando con el apego a la legalidad del Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad de México (TJA), el cual ha emitido sus fallos tanto en este, como en otros casos, a favor del gobierno.

Se deben acabar los tiempos en que empresas de este tipo burlaban a la autoridad, debemos contar y fortalecer un TJA que vele por los intereses de la ciudad y de la ciudadanía en general, y no por los de empresas que solo buscan su propio beneficio a costa de lo que sea.

Esto no significa ir en contra o atacar a la inversión privada, que tanta falta hace no solo en la ciudad sino en el país, simplemente que esta se encuentre dentro del marco de la ley.

Ahora tocará a la Fiscalía de la ciudad deslindar responsabilidades y que nunca más en esta ciudad tengamos otro caso como el del colegio Rébsamen, de Mónica García Villegas, quien fue señalada por las autoridades como responsable en la tragedia que dejó 26 muertos, 19 de ellos niños.

Sí, la corrupción no solo provoca pérdidas económicas a los gobiernos, también puede ocasionar tragedias que cobran vidas. En el caso de la obra de Periférico Sur 3042 todo quedará en la demolición y multas pecuniarias. En el otro caso, ya no se puede reparar el daño a tantos padres que tendrán que vivir el resto de sus días con un dolor provocado por la corrupción y avaricia de unos cuantos.

Así que claro que estamos de acuerdo con usted, doctora. Acabemos en la ciudad con los monumentos a la corrupción y sancionemos a los responsables para que esto ya no se siga dando administración tras administración.

POR EDUARDO MACÍAS GARRIDO
EDUARDOMACG@ICLOUD.COM
@116GMAIL


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