Mickey Mouse llegó a mi casa

Ahora sí, a romper el cochinito porque la competencia de contenidos en streaming cada vez se pone más interesante y vaya que nos hará falta presupuesto para seguirles el paso a los grandes emporios

Mickey Mouse llegó a mi casa
Linet Puente/ Permanencia Voluntaria/ Opinión El Heraldo de México

Por fin llegó Disney+ a México, la plataforma con la que la casa de Mickey Mouse se sube al tren del streaming buscando competir al tú por tú con los grandes monstruos en la materia como Netflix y Amazon Prime Video... pero ¿Qué tantas posibilidades tiene Disney+ de triunfar en nuestro país?

Ahora sí, a romper el cochinito porque la competencia de contenidos en streaming cada vez se pone más interesante y vaya que nos hará falta presupuesto para seguirles el paso a los grandes emporios que literalmente se están matando entre ellos para ver quién puede más. Y ¿Saben qué? Me encanta. Porque a mayor competencia, mayor calidad. Sin duda alguna, el que surjan nuevas plataformas digitales obliga al resto, a los canales de televisión e incluso al cine convencional, a ofrecer mejores productos. Lo malo de todo esto es que si le entramos a todo, nos vamos a quedar pobres, sin vida social, matrimonios y hasta sin trabajo por el tiempo y dinero que le tendremos que invertir al entretenimiento audiovisual para estar al día y no quedar fuera de las conversaciones en la sobremesa. Después de hacer cuentas, para tener las tres plataformas más importantes (Netflix, Amazon Prime Video y Disney+) se necesitan al menos 524 pesos al mes, una cantidad que pesará tanto como los gastos que cada quien tenga en casa. Ahora que si a eso le quieren agregar el servicio de cable de su preferencia, serían por lo menos unos 600 pesos más al mes contratando el paquete básico y si a eso le queremos sumar, HBO GO, Starzplay y Apple TV+, la cosa se pone aún más divertida. El tema es que necesitaríamos alrededor de 1500 pesos al mes para poder disfrutar de la mayoría de los contenidos que existen en la actualidad. Nada costeable para el mexicano promedio, pero altamente enriquecedor para el alma. 

Entrando de lleno a Disney+, a tan solo tengo 2 días de estar navegando en el contenido de dicha plataforma me he encontrado con joyas hermosas de Disney, Pixar, Marvel, Star Wars y National Geographic. Independientemente de producciones tan anunciadas y esperadas como Hamilton, The Mandalorian, Mulán y La Dama y el Vagabundo en live action, el documental de los elefantes narrado por la duquesa de Sussex, el próximo estreno de WandaVision, entre otras, en la plataforma se puede ver desde ya, contenido exclusivo creado para la misma como unos cortos increíbles en donde Forky, el temeroso tenedor de plástico de Toy Story 4, explica temas tan básicos como el tiempo, los amigos, el arte, entre otros, de una manera muy simpática para que los más pequeños del hogar disfruten y aprendan al mismo tiempo. Pero así como existe este tipo de contenido, dicha plataforma es también una especie de acervo audiovisual que nos permite adentrarnos a la historia de dicha compañía en donde los sueños se hacen realidad. Por ejemplo, me encontré con el cortometraje El barco de Vapor de Willie, el primer dibujo animado de Mickey Mouse y el primero con sonido sonorizado. Este material es de 1928, y acceder a esto de una manera tan sencilla y que mi hijo Noah pueda crecer con todas estas bellezas, me parece increíble. Me siento como niña en juguetería con Disney+. 

Si bien Netflix sigue a la cabeza en cuanto a streaming se refiere, el resto de las plataformas como Amazon Prime Video, Apple TV+ y ahora Disney+, le están poniendo las cosas difíciles al rey, que si se descuida, lo destronan en un abrir y cerrar de ojos. 

 

POR LINET PUENTE
COLUMNAS.ESCENA@HERALDODEMEXICO.COM.MX
@LINETPUENTE


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