Tremendo despojo

Creo que todos tenemos miedo ante el riesgo de que esto pudiera repetirse

Tremendo despojo
Atala Sarmiento / Anecdatario / Opinión El Heraldo de México

La pantalla de mi teléfono me quita la respiración unos segundos porque me emociona.

Me topé con una fotografía de un parto en Dubai que le dio la vuelta al mundo.

Es la imagen del obstetra Samer Chaeib levantando a un niño al que apenas había ayudado a llegar a este loco mundo. El primer gesto que tuvo el recién nacido fue intentar arrancar la mascarilla al médico quien, en la foto, resplandece de contento con una gran sonrisa

No es cualquier imagen. Estremece porque está llena de esperanza; refleja un deseo colectivo de arrancarnos todos esa mascarilla porque ello significaría que hemos domado al virus que descolocó al mundo. Un ser microscópico que nos despojó de libertad, de tiempo con los nuestros; nos robó una primavera y la tranquilidad; nos quitó la estabilidad, la seguridad, y lo más grave de todo, a muchos les arrebató la vida.

Ante el inminente rebrote del virus, en mis redes sociales hay una gran curiosidad por saber si en Barcelona estamos nuevamente confinados y tal encierro amenaza con robarnos el otoño como lo hizo con la primavera.

Creo que todos tenemos miedo ante el riesgo de que esto pudiera repetirse.

Por ahora solo hay nuevas medidas de restricción que impiden cierta actividad social y movilidad. Los más afectados, nuevamente, son quienes se dedican a la restauración obligados a cerrar sus locales. En Barcelona hay muchos de ellos inconformes, algunos incluso dispuestos a desafiar la ley y permanecer abiertos. Otros tantos que fueron a manifestarse frente al Palacio de la Generalitat solicitando reconsiderar una medida que les parece injusta.

El cierre de restaurantes en todo Cataluña ha tenido una obvia consecuencia: el ocio se ha trasladado a los espacios abiertos. La gente ha optado por comprar comida y bebida para compartirla con amigos y familia en sitios públicos al aire libre.

Entonces el gobierno está considerando la posibilidad de declarar un nuevo estado de alarma. Esto no implica que vayamos a estar encerrados como hace unos meses, pero sí que haya restricciones más rígidas que ahora.

¿Y cuándo va a parar esto? Nos preguntamos todos ¡Porque es la hora en la que el virus nos sigue arrebatando cosas!

Bill Gates recién concedió una entrevista para una cadena de televisión estadounidense. Ésta crisis no es ni la primera ni la segunda guerra mundial, pero sí está en ese orden de magnitud como impacto negativo al sistema, dijo. Y más duro aún, añadió que la vida volverá a la antigua normalidad, de antes de la pandemia, hasta finales del 2022.

Sí, seguro llegará el momento en que volvamos a andar por las calles sin mascarilla, sonriendo con esperanza como el médico de la foto. Pero creo que ningún país, ninguna economía, y lo más importante, ningún ser humano volveremos a ser los mismos.

POR ATALA SARMIENTO
COLUMNAS.ESCENA@HERALDODEMEXICO.COM.MX
@ATASARMI


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