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Un Sueño Inspirado

éste es un concepto de hotelería 100 por ciento mexicano, caracterizado por su hospitalidad y lujo

OPINIÓN

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El poeta griego Constantino Cavafis nos habla sobre la importancia de disfrutar el camino, cualquier camino, y no sólo añorar el objetivo: una metáfora que puede extenderse a muchos procesos de nuestra vida. Así es la historia de Marquis Reforma, cuyo bello e icónico edificio rosado evoca el refinamiento y la sofisticación de la gran metrópoli que es la Ciudad de México.

El Hotel Marquis Reforma comenzó como un sueño, en el que se contemplaba la posibilidad de crear un concepto de hotelería 100 por ciento mexicana, caracterizado por su hospitalidad, cultura y excelente servicio. Con una amplia visión de negocios, se comenzó a desarrollar la idea de construir un hotel de gran turismo, en el cual se brindara satisfacción a las expectativas de los hombres y mujeres de negocios que llegaran a la Ciudad de México, bajo un contexto de lujo.

Desde el comienzo de este proyecto, se pensó en que el hotel estuviera constituido únicamente de suites. El siguiente paso fue clave: los inversionistas se dieron a la ardua tarea de buscar la ubicación perfecta.

Este fue el primero de muchos aciertos y, en 1989, después de la búsqueda en 20 diferentes propiedades, encontraron la perfecta en pleno Paseo de la Reforma, una de las avenidas más emblemáticas y significativas.

Finalmente, se buscó un nombre que fuera adecuado; decidiendo así que, tanto el nombre, como el concepto del hotel, estuvieran basados en la época del Virreinato de la CDMX, haciendo una remembranza del entonces Paseo de la Emperatriz, el cual era utilizado por Carlota para ser transportada al Centro de la capital.

A partir de esta fecha, han sido muchos los logros del hotel, tales como, ser el único hotel independiente de nivel Gran Turismo en la ciudad; el primer hotel que pertenece simultáneamente a las prestigiadas agrupaciones The Leading Hotels of the World y a The Small Luxury Hotels. Y obtener premios como: El Águila de Oro, Cuatro Diamantes por la Asociación Americana Automovilística y el Distintivo H.

Y como decía Henry Miller: “Nuestro destino de viaje nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas”.

POR DEBY BEARD

CGASTROLAB@HERALDODEMEXICO.COM.MX 

@DEBYBEARD

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