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Lo tumbó un chat, renunció por Facebook

La indignación que causó una plática de Ricky Rosselló con sus colaboradores fulminó su gobierno

OPINIÓN

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Las redes sociales tienen el poder de derribar un gobierno. A primera hora del jueves, el gobernador de Puerto Rico Ricky Rosselló dimitió, acorralado por el inicio de un juicio político en su contra y dos semanas de intensas protestas, tras la filtración de un polémico chat con sus colaboradores.

“Hoy honrro a la Constitución con mis acciones… la misma Constitución que permitió la libre expresión del pueblo”, dijo Rosselló en un mensaje difundido por Facebook.

El aún gobernador de la isla, que dejará el cargo formalmente el 2 de agosto, sumió al Estado asociado a EU en la peor crisis de gobernabilidad de su historia moderna.

La ola de indignación —en el territorio de 3.2 millones de habitantes— se agudizó hace dos semanas, cuando se revelaron conversaciones, a través de la app Telegram, en la que Rosselló y 11 hombres de su círculo cercano se burlaban e insultaban a la oposición, las mujeres, periodistas y la comunidad LGBT.

También contenía información confidencial, y se dictaban lineamientos para desacreditar a comunicadores y opositores. En las conversaciones, Roselló se refirió a la exconcejal de Nueva York, Melissa Mark Viverito, como una “puta” y sugirió golpearla. Un colaborador se burló de los damnificados del huracán María.

Otro escribió que estaba “salivando para disparar” a la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, opositora del gobernador, quien aspira a sucederlo.

Las filtraciones desataron protestas —convocadas en redes sociales— el algunos casos masivas; en otros, violentas, exigiendo su renuncia, un “verano puertorriqueño”; en las movilizaciones participaron artistas de la talla de Bad Bunny, Ricky Martin y Residente.

El chat de Rosselló fue el fósforo que encendió la bomba, en una población harta por denuncias de corrupción derivadas del mal manejo de fondos para las víctimas del huracán María, que en 2017 dejó graves daños en la infraestructura de Puerto Rico, principalmente en materia eléctrica y unos tres mil muertos.

De hecho, el pasado 10 de julio –tres días antes de que se revelara el chat— se ordenó el arresto de seis funcionarios por desvíos de 15 millones de dólares para el proceso de recuperación, que ha ido a paso de tortuga.

Antes del paso del meteoro, Puerto Rico ya padecía una difícil crisis fiscal, con 40% de los habitantes en pobreza; la combinación de ambas derivó en el éxodo de cuatro por ciento de la población.

Rosselló se negaba a dimitir, pero el miércoles, un informe ordenado por la Cámara de Diputados determinó que cometió cuatro delitos graves y uno no grave, por lo que se determinó iniciar un juicio político.

Acorralado por el proceso en su contra, y sin las simpatías del presidente Donald Trump, que se ha referido a él como “increíblemente incompetente”, Rosselló cedió.

En las democracias las protestas derrumban gobiernos; en las dictaduras, las movilizaciones terminan con decenas de muertos, perseguidos y censura.

POR ALEJANDRA MARTÍNEZ

ALEJANDRA.MARTINEZ@HERALDODEMEXICO.COM.MX 

@ALEJANDRAMTZ_87

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