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Política exterior en tiempos de la 4T

El gobierno mexicano tendrá que evaluar lo sucedido en la última semana, si llegaron tarde, y si seguir aislados sigue siendo la mejor opción

OPINIÓN

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Jesús Reyes Heroles señaló que en política la forma es fondo, es decir que las actitudes o gestos de los políticos tendrían que ser tomadas en cuenta en su manera de ejercer la política. En medio de la crisis con Estados Unidos respecto al gravamen arancelario que entraría en vigor (pero no ocurrió) el siguiente lunes observamos las formas de los mandatarios de ambos países involucrados. Andrés Manuel López Obrador está aferrado a su discurso nacionalista, en el que todo gira en torno a su visión localista de la política. La política interior es base de su política exterior, limitando su mensaje a lo que dice “Marcelo”, refiriéndose al canciller Marcelo Ebrard. Justo en él recayó toda la negociación, parecía que era sumamente difícil de lograr, pero el día de ayer por la noche se anunció un acuerdo entre México y Estados Unidos. Este acuerdo seguramente incluirá el endurecimiento de las medidas del gobierno mexicano para detener la migración ilegal centroamericana que cruza por nuestro país en su camino a la frontera norte. En días pasados se conoció la movilización de 6 mil efectivos de la Guardia Nacional hacia la frontera sur, aun no se conocen detalles, sin embargo, fueron señales importantes para que el gobierno de los Estados Unidos replanteará su decisión. El gravamen queda suspendido de manera indefinida, el gran ganador es el acuerdo en sí mismo y el canciller Marcelo Ebrard. La razón entonces la tenía el gobierno de López Obrador, que salió bien librado de esta amenaza de Trump. Ahora nos falta saber los detalles de acuerdo, a qué se comprometió nuestro país y si es realizable ese compromiso. Tenemos que ver las letras pequeñas del documento. Trump seguirá en campaña, no podemos obviar que esto ha terminado, cuando menos lo esperemos surgirá una amenaza más y el gobierno mexicano debe tomar este pasaje como experiencia. Porque es ingenuo pensar que esto termina aquí, pero hoy al menos, las cosas caminaron y no hay crisis arancelaria para el siguiente lunes. El mandatario estadounidense también debe estar complacido con el acuerdo. Es difícil saber lo que hará Trump en los siguientes días. Pero hoy sabemos que siempre que pueda utilizará como moneda de cambio el tema económico para detener la migración de la que tanto se queja. El gobierno mexicano tendrá que evaluar todo lo sucedido en la última semana, si llegaron tarde y si seguir aislados del resto de los países sigue siendo la mejor opción. Como anécdota quedará al vocero de la cancillería comiendo cacahuates en una reunión bilateral, también el desconocimiento de AMLO sobre el contenido de las reuniones bilaterales o su silencio frente a las preguntas incomodas en las mañaneras. El particular estilo de hacer política de la 4T hoy obtuvo resultados, el tiempo dirá si ese estilo será siempre redituable o si está crisis la toman como aprendizaje para en el futuro planear mejor su trabajo en política exterior. Por hoy, sin duda y sin escatimar esfuerzo alguno, es una gran noticia para México que su gobierno llegará a un acuerdo, en hora buena.

POR HÉCTOR ESCALANTE

ARTICULISTA

@HECTOR_ESCA