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Reforma educativa, la normalidad de simular

La reforma llegará al periodo extraordinario la próxima semana, planchada

OPINIÓN

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DOS AÑOS DE EL HERALDO DE MÉXICO. CON UN ABRAZO A LOS COMPAÑEROS DE PÁGINAS, A LOS DIRECTIVOS, PERO, SOBRE TODO, CON AGRADECIMIENTO A LOS LECTORES.

El camino de la Reforma Educativa en el Congreso es una oda a la simulación. Todos, del presidente López Obrador a la oposición, pasando por Morena y la CNTE han disfrazado su actuar. Cada quien, con su propio guion en mano, ha jugado el papel que en la puesta en escena representan. Cada uno hizo lo que le tocaba. La CNTE protestando, el Presidente llamando al diálogo, el titular de la SEP reuniéndose una y otra vez con las partes, los diputados haciendo como que discutían, Elba Esther Gordillo lanzando guiños al gobierno, el PRI jugando a que la nueva reforma “perfecciona” y no sustituye a la anterior y el PAN a ser el opositor sistemático que nada concede. Todo, de principio a fin, tan predecible, como que antes de que lleguemos al viernes 17 de mayo, habrá reforma porque AMLO ya lo decidió y lo instruyó a sus diputados y senadores que no pueden dar por concluido el trabajo del periodo de sesiones sin sacarla adelante. El accidente de la votación del martes 30 de abril –un error numérico de cálculo-, será enmendado una semana más tarde. La reforma llegará al periodo extraordinario tan planchada como los resortes que la impulsaron y las protestas que la acompañaron. La CNTE debía estar en la calle. Era su papel. Morena debía “escucharlos” y “tomarlos en cuenta”, pero lo aprobado no contradeciría ni en una coma lo que el Presidente aceptaba. Elba Esther y su pandilla, aprovecharía el momento para dejar el ostracismo y congratularse con el gobierno en la ruta de buscar retomar el control del SNTE. El PRI se puso el disfraz de oposición responsable y votó en lo general contra lo que ellos mismos impulsaron hace seis años. Y el PAN, pese a avalar el dictamen en comisiones, lo votó en contra en el Pleno en San Lázaro y el Senado porque ese es su rol: estar en contra de todo. En el fondo cambió todo para que muy poco cambiara. Ni se abrogará la anterior reforma, ni se aprobará una radicalmente distinta. En lo sustancial, (evaluación, concurso de plazas, control de las mismas, organismo evaluador), la reforma sigue pareciéndose a lo que había. El diablo estará en las leyes secundarias. Si acaso asistimos a una puesta en escena, el arte de la simulación perfeccionado en el proceso de discusión y aprobación de “la mal llamada Reforma Educativa”. No es casualidad que la CNTE no vaya a movilizarse ni a tomar las cámaras. La próxima semana habrá sesión de la Comisión Permanente del Congreso y periodo extraordinario. La aduana de San Lázaro quedará superada pronto y el Senado votará a favor –menos el PAN- de lo que les envíen. -Off the record: Página 50 del PND presentado por López Obrador: “se reducirán impuestos y tarifas eléctricas” en el segundo trienio del sexenio. ¿Neta? Anotado.   Por MANUEL LÓPEZ SAN MARTÍN