Haz tu denuncia aquí

¿Y qué sigue?

No es nuevo que un gobierno se enfrente a los medios de comunicación y a los periodistas que lo critican

OPINIÓN

·
El gobierno de la 4T arremetió la semana pasada contra un grupo de comunicadores que en lugar de elogiarlo, critican la ignorancia, la inexperiencia, la ineptitud, las ocurrencias… de varios de los integrantes del gabinete legal y ampliado. Frustrado, desesperado y molesto porque no ha podido cumplir muchas de las cosas que prometió en su campaña y porque empieza a perder rating, el líder autorizó a su vocero oficial que hiciera pública la lista de aquellos periodistas, quienes, a través de sus portales o empresas, recibieron publicidad oficial por medio de contratos legales y cumpliendo toda la normatividad. No es nuevo que un gobierno se enfrente a los medios de comunicación y a los periodistas que lo critican, exponiéndose no sólo a represalias económicas, sino de otra índole, como el desprestigio que causa cuando se afirma que en la anterior administración federal recibimos dinero – a través de una empresa creada hace 27 años– para que, quien esto escribe, hablara bien y bonito del presidente en turno y de sus funcionarios. ¡Nada más falso en mi caso! Ahí están las columnas publicadas bajo mi firma criticando duramente a los titulares de Hacienda, Economía, Educación, Comunicaciones, Sedesol, Segob, Relaciones Exteriores, Agricultura, Turismo, et al. En los 35 años de trayectoria, nunca he sido obsecuente con funcionarios, muchomenos con un Presidente de la República. Si no leyeron mis colaboraciones, pregúntenles cómo les fue. Decíamos que no es nada nuevo que en la relación gobierno- y medios de comunicación se hayan dado momentos difíciles, en ocasiones críticos, por el tema de los dineros y la molestia de los presidentes porque los medios impresos o electrónicos lo cuestionan. “No pago para que me peguen”, dijo José López Portillo para justificar su decisión de cortar el pago por publicidad a los medios críticos. Semanas antes, Francisco Galindo Ochoa, jefe de prensa de la Presidencia, ordenó a todas las dependencias del gobierno, federal y estatales, y al PRI cancelar cualquier contrato publicitario con algunos medios como represalia por las críticas que difundían. Carlos Salinas de Gortari nunca toleró los cuestionamientos a su política neoliberal, y le ordenó a su vocero, Otto Granados Roldán, dictar la línea y las ocho columnas a los que se dejaban. Vicente Fox acusó a los medios, sobre todo a los impresos, de su fracaso. “Me quieren tumbar a periodicazos, pero no lo van a conseguir...”, declaró un año después de haber iniciado el gobierno del “cambio sin rumbo”. Felipe Calderón censuró a sus críticos que, según él, pensaban: “Pego, luego existo”, lo que es lo mismo “con dinero baila el perro mediático”. Nada ha cambiado en los últimos 37 años. La pregunta es: ¿hasta dónde llegará el gobierno de la 4T para impedir la crítica de los medios y de los comunicadores a sus nuevas políticas?

***

AGENDA PREVIA: ¡Mujeres y niños primero; el barco se está hundiendo! Alertó doña Josefa González Blanco en su renuncia a Semarnat.

LUISAGENDA@HOTMAIL.COM

@LUISSOTOAGENDA