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De galas y pañales de oro

OPINIÓN

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Esta semana, dos sucesos marcaron las tendencias, en cuanto a estilo de vida se refiere, una fue la gala del Museo Metropolitano de Nueva York, conocida como Met Gala; el otro fue el nacimiento del bebé del príncipe Harry y Meghan Markle, los duques de Sussex, llamado Archie Harrison Mountbatten-Windsor.

La primera noticia sucede cada año, desde 1946, el primer lunes de cada mes de mayo, en donde Anna Wintour, directora de Vogue EU, desde hace varios años celebra este evento que es considerado como los Oscar de la moda.  

La lista de invitados es minuciosamente seleccionada por ella, el código de vestimenta se rige en cuanto a un tema también de su elección, la alfombra roja es vista mundialmente, pero el evento en sí, es sin cámaras, completamente privado.  Con esta gala se inaugura la exhibición que permanece durante varios meses en el museo y que tiene como fin recaudar fondos para el Instituto del Vestido del Museo Metropolitano. Este año el tema fue Camp, palabra nueva para muchos de nosotros, incluida ya en el diccionariotrendy.  

En la moda, lo Camp se refiere a los diseños exagerados, sobrecargados, exóticos, irónicos. Para Susan Sontag, autora de Notes on camp, su esencia es el amor por lo antinatural, y fue justamente eso lo que vimos en cada uno de los atuendos de las celebridades, desde una Katy Perry vestida primero de candelabro, después de hamburguesa, hasta una Lady Gaga con cuatro cambios. Todo era extravagante y llamativo, desde el maquillaje, accesorios, peinados, hasta tecnología en las prendas, como el vestido de Zendaya de Cenicienta, que se prendía mientras desfilaba. Para el lunes a las 21:00 horas (casi al término de la alfombra roja), el evento ya había sido mencionado casi 3 millones de veces, tanto en Twitter, como en Instagram. El patrocinador Gucci lo había sido 45 mil veces en ese lapso de tiempo. Aunque no entiendas mucho de cifras, esto, mi querido lector, es muchísimo.

Vamos con el siguiente tema, el Baby Sussex, el octavo bisnieto de la reina Elizabeth de Inglaterra, séptimo en la línea al trono.  Pero este bebé trae “torta” bajo el brazo, pues según analistas, Inglaterra se ha visto afectado positivamente  –económicamente hablando– con su nacimiento, muy necesario después del efecto negativo del Brexit.  

Se prevé un aumento de turismo tras su nacimiento, el incremento en productos de bebé con un estimado de 1.5 billones a parte de un efecto de fascinación con él, pues el matrimonio moderno birracial, bicultural de sus padres, los ha hecho muy populares y ha traído un impacto positivo sobre la monarquía con un aire de tolerancia e inclusión. 

Es el primer bebé multirracial en la historia de Inglaterra y refleja la apertura del momento en el que vivimos, sólo hay que ver la icónica fotografía de la reina con su bisnieto, su esposo, los padres de éste y la madre de Meghan Markle, una escena que no muchos hubieran podido, siquiera, concebir, pero que hoy no es un capricho, sino que es una dulce realidad.

Por BRENDA JAET