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El proyecto transexenal de López Obrador

De no minar a López Obrador antesde la elección intermedia, la rebanadadel pastel electoral será más pequeña

OPINIÓN

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Ni sus más tenaces opositores, incluido el ideólogo Enrique Krauze, han aportado un mínimo indicio de que Andrés Manuel López Obrador ambicione reelegirse. El aserto se nutre del prejuicio, los intereses y la estrategia política. Con la aprobación en la Cámara de Diputados de la revocación de mandato, figura de democracia directa que está pendiente de ratificación, modificación o rechazo en el Senado, se reactivó la patraña que insólitamente forzó a AMLO a dejar por escrito que al concluir su sexenio, en 2024, se retirará a su finca de Palenque. “Pero también les digo, con sinceridad y en buena lid, que deseo de todo corazón y con toda mi alma que lo logrado para entonces sea muy difícil de revertir, y que el país no retroceda a los inmundos y tristes tiempos en que dominaba la mafia del poder”. Aunque mensaje lo dirigió “a los conservadores”, aludió también a sus simpatizantes que, de concretarse la revocación en 2021, volverán a movilizarse para respaldarlo, que en verdad aterroriza a la oposición que inventó el espantajo de la reelección. Los opositores a AMLO saben que hay sólo dos temas que polarizan a la sociedad, el aborto y la relección presidencial, y con el discurso de combatir el falso proyecto reeleccionista pretenden minarle el apoyo que ha incrementado desde que arrasó en julio. Si PRI, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano quieren ser congruentes deben avalar esta figura que castiga la mediocridad en el servicio público y que aprobaron por unanimidad en el Congreso de Nuevo León, en 2016. Además, si la sociedad cree a la oposición que López Obrador encamina al país al abismo, podría deshacerse de él, no para que se reelija, sino para que los mexicanos eviten que los siga perjudicando otros tres años. Pero el tema es exactamente lo contrario: La oposición inventó que López Obrador quiere reelegirse para evitar que aparezca en la boleta en las elecciones de 2021, porque anticipan que con su figura la coalición de Morena arrasará otra vez. Saben que de no minar a López Obrador antes de la elección intermedia, la rebanada del pastel electoral será más pequeña y a repartir entre los partidos actuales y dos o tres nuevos, lo que implicaría llegar al 2024 derrotados de antemano por Morena. Ese año es clave para lo que alarma a la oposición: El proyecto transexenal de López Obrador con Marcelo Ebrard, Claudia Sheimbaum, Ricardo Monreal, Tatiana Clouthier y los que se consoliden, para que, en décadas, “el país no retroceda a los inmundos y tristes tiempos en que dominaba la mafia del poder”. Hasta Krauze, el exhibido soporte ideológico de la alianza PAN-PRD-MC, ya sustituyó la reelección por la exigencia de equidad: “La aparición del presidente en la boleta introduciría una distorsión evidente en la efectividad del sufragio”. Y Marko Cortés, presidente del PAN, también cambió de discurso: “La revocación de mandato es una medida engañosa que pretende poner al presidente de nuevo en campaña, lo que afectaría la equidad en la elección de 2021”.  

@alvaro_delgado

alvaro.delgado@proceso.com.mx