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Enrique Quiroz Acosta: Futuro humano Y... ¿el sistema jurídico?

OPINIÓN

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Los seres humanos somos una especie. Tiene aproximadamente 100 mil años sobre la faz de la tierra. Es resultado de millones de años de evolución entre los seres vivos del planeta. Sigamos a Yuval Noah Harari: Logramos dominar el mundo por dos fenómenos también evolutivos: colectividad y comunicación, tan amplios, profundos y complejos que ninguna especie nos es comparable. Podemos crear desde aparatos y edificaciones hasta creencias, como religiones, tradiciones y modos de comportarnos. Destaca: el Derecho y el Estado. Nos reunimos en lo que nos es común en territorio o creencias, pero con reglas para sobrevivir y convivir. Sabemos que necesitamos de poder social que nos organice y ordene, pero sin abuso. Lograrlo es una larga lucha. Para ello, se experimentan métodos distintos en la vida del poder gubernamental. La administración pública es compleja, sobre todo por la desconfianza. Hoy nos regimos por normas fundamentales, tratados, leyes..., además de multitud de reglamentos, decretos, convenios, acuerdos, reglas de operación, circulares y lo que se nos ocurra en el poder para decirnos: “pórtate bien”, “sé honesto”, “ordenado”, “eficiente”, “austero”, “transparente”, “capacitado”, etcétera. Todo, porque el gobierno es, de lo inventado por el ser humano, lo más voluminoso y criticado. Tal vez, para muchos, “un mal necesario”. Regularlo bien implica flexibilidad y tino. Nunca “blandengue” y jamás pétreo. Legislar es difícil, reglamentar es más difícil, porque implica detallar para aplicar como finos “artesanos” la conducta en la administración. Pero la evolución es muy acelerada e impactará en todo, incluyendo, claro, el Derecho y la Administración. El futuro, con la biotecnología y la conciencia de la información y la composición de nuestra naturaleza, nos llevaría a que sea factible en este mismo siglo, que se controle nuestra mente, sentimientos y conducta. Por ello, la regulación deberá tener, como prioridad, la normatividad de los datos, no sólo para satisfacer la convivencia humana en lo económico, político y cultural, sino, incluso, para sobrevivir, ya no digamos para la felicidad. Del ser humano, a través de algoritmos, vamos a conocer sus capacidades, tendencias mentales, y ya no digamos físicas. Lo que parece más lejano a nuestras necesidades, como pudiere ser el Derecho. ¿Cuál es el modelo y el sistema que va poder regir el mundo donde la propia conducta del ser humano es predecible por fórmulas y algoritmos? Todo lo que hemos aprendido en el mundo jurídico será transformado en unas cuantas décadas. El Derecho es una invención del ser humano, dado que la sociedad es delicada y lo jurídico es necesario para la supervivencia. Pero también en “los últimos segundos” de la Tierra, se demuestra que el ser humano pudiera ser controlado, y éste perdería su condición natural; necesitaría ante ello tener un modelo jurídico mundial que permita que el humano exista en sociedad, incluso que continúe sobre la faz de la tierra. Más allá de que dicha idea suene fantástica o posrealista, es de simple lógica en la evolución natural, dado la conciencia y la tendencia de la información de la vida del ser humano en sociedad. Vaya reto. ENRIQUE QUIROZ ACOSTA Abogado