Haz tu denuncia aquí

Dos capítulos de los juegos geopolíticos

El gasoducto siberiano libera a China de su creciente dependencia del petróleo del Medio Oriente

OPINIÓN

·

Mientras la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) celebraba en Londres su 70 Aniversario y trataba de disimular sus grietas, la Federación Rusa y la República Popular China consolidaban un aspecto crítico en su alianza: el gasoducto siberiano.

El ducto de 2,800 kilómetros de largo asegura el suministro de gas natural ruso a la industria de China y hasta cierto grado la libera de su creciente dependencia del petróleo del Medio Oriente.

Igualmente le ofrece una salida hacia docenas de países englobados en su propuesta "franja de la seda" sin pasar por rutas marítimas dominadas por los Estados Unidos.

Para la Federación Rusa, el intercambio es importante. Tanto que de acuerdo con estimaciones citadas por la agencia Reuters, le representará un ingreso alrededor de 400 mil millones de dólares en las próximas tres o cuatro décadas, sin contar que otros compromisos económicos puedan desarrollarse entre los dos países y reduzcan al menos la necesidad rusa de vender materias primas a Europa.

La alianza sino-rusa acerca a dos potencias regionales con ambiciones globales, que por lo pronto se complementan y chocan con la cada vez más cuestionada hegemonía estadounidense.

En términos geopolíticos, es una asociación formidable y su impacto se siente de Madrid, en el extremo occidental de la península europea a Tokio, en el archipiélago que forma Japón frente a las costas orientales de Asia, lo mismo que a lo largo de fronteras físicas con más de 25 países.

Claro que abre otras preguntas. De entrada, el país dominante, lo que no parece importante de momento, pero se cree lo será a futuro.

En sólo medio siglo, China se constituyó en la segunda potencia económica del mundo, con un PIB de 13.3 billones de dólares contra los 1.6 millones de millones de Rusia, una potencia militar y científica por derecho propio. Pero Rusia es un importante exportador de materias primas y productos como gas y petróleo.

Rusia tiene 17 millones de kilómetros cuadrados y enormes riquezas naturales potenciales, con una población estimada de 147 millones de personas; China tiene 9 millones de km2, con mil 395 millones de pobladores.

La asociación ofrece considerables ventajas a ambas partes.

Mientras tanto, una dividida OTAN buscaba en Londres resolver diferencias y superar desacuerdos entre los Estados Unidos y los miembros europeos de la alianza. Creada para contener el avance de la ahora desaparecida Unión Soviética en Europa, la OTAN pareció exceder su vida útil cuando la URSS, su razón de ser, desapareció en 1990, aunque se expandió también a exmiembros de la URSS.

Los desacuerdos van de las cada vez mayores demandas de EU porque los europeos contribuyan más a la alianza militar, al comportamiento de Turquía, un elemento clave en el extremo sureste de la OTAN, pero con designios geopolíticos propios y que ahora coquetea con Rusia.

JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
JOSE.CARRENO@HERALDODEMEXICO.COM.MX
@CARRENOJOSE1



lctl