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Empresarios: el hígado, mal consejero

Empieza a crecer la ola internacional que señala que el PIB está pasado de moda porque mide lo productivo, es decir, la actividad económica; pero no necesariamente genera, ni mide, bienestar

OPINIÓN

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Empecemos por aceptar que estamos enojados. Lo vemos en el video de #LordCafé y lo vivimos en la calle. No es una suposición. En días recientes un taxista aceleró para echarme el coche encima. Tenía una señora como pasaje, eso no fue impedimento para que el chofer se bajara gritando groserías. Por suerte esto terminó ahí. Pasa en la calle y en la economía.

Extraño la esperanza de México. Esa que parece regresar con el Acuerdo Nacional de Inversión de Infraestructura del Sector Privado y que se suma a la voz de Luis Niño de Rivera que, de manera reiterada ha señalado desde la Asociación de Bancos de México, hay más de 600 mil millones de pesos disponibles.

¿Por qué no los hemos usado? Porque es más cómodo llamarle incertidumbre al enojo.

En análisis de prospectiva, preocupa que lo sucedido el martes se quede en dónde estamos, es decir, el PIB sin moverse.

A juzgar por lo que leemos en los periódicos y en las columnas, el anuncio sirve, en principio, para alimentar el discurso político que tiene al presidente López Obrador como el mejor evaluado durante el primer año y para que los empresarios sientan que hay una luz para llegar al tan esperado dinamismo económico. También para que la población le de un año más para que los resultados de las políticas sean un hecho. Así lo ha pedido él.

El reto no está ahí. Eso ya ha pasado en este primer año de gobierno. Está en que el discurso se vuelva funcional para la economía.

Se ve, pero no se siente. Ahí tenemos el aumento de 7.8% de la IED respecto al mismo periodo de 2018 anunciado por la Secretaría de Economía y al mismo tiempo la posibilidad que hace tangible Banxico de que en 2019 el crecimiento cierre en negativo.

Hablemos de consumo. El Buen Fin 2019 representó un alza de al menos 7% frente a la edición previa, con lo que se rebasó la meta de 5%; se habla de que se pudo dar por el aumento de 30% de comercios participantes, entre ellos Walmart, y no necesariamente por consumo. Nuevamente, se ve, pero no se siente.

En el caso de las remesas, se ve y se siente, van en aumento: 8.7% a agosto de 2019. En esencia esa noticia es buena para la economía norteamericana, que en el tercer cuarto creció 2.1%; “indirectamente” buena para la nuestra.

Todo nos dice que “algo va bien”, pero aún no suficientemente como para que se sienta en el bienestar de todos.

Empieza a crecer la ola internacional que señala que el PIB está pasado de moda porque lo mide lo productivo, es decir, la actividad económica, pero no necesariamente genera, ni mide, bienestar. Ha sido también una propuesta indirecta del Presidente. Me preocupa el enojo en la calle y en la economía porque es síntoma de falta de bienestar.

#JuicioPolítico a Rosario Robles es simplemente un mayor linchamiento público.

POR ÓSCAR SANDOVAL

CONSULTOR, SOCIO DE 27 PIVOT

OSANDOVALSAENZ@27PIVOT.COM

@OSANDOVALSAENZ 

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