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Vaya soberbia

Los comunicadores debemos transmitir lo que hacen los futbolistas; los protagonistas son ellos, no nosotros

OPINIÓN

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¿En verdad somos tan importantes los comunicadores deportivos para que el público vea nuestras selfies en los gimnasios? ¿A la gente le interesa qué libro estamos leyendo? ¿Tiene sentido poner fotos de nuestras parejas, papás, e hijos… de ventilar nuestra vida privada en redes sociales? Hay que poner atención con nuestra soberbia, con nuestro ego, no por un estúpido asunto moralista, más bien por nuestra posición de comunicadores. En realidad estamos para comunicar en relación a lo que hacen otros, los futbolistas, los protagonistas no somos nosotros, son ellos. Dentro del entorno futbolero, hay que aceptar, los comunicadores somos menos relevantes que los futbolistas, no pasa nada con decirlo. Así como tiene más importancia un actor de una película que el crítico de cine. Es la naturaleza de nuestra profesión. Sin los jugadores no hay partidos, sin nosotros, sí. Incluso, el vínculo que éramos antes entre equipos de futbol y aficionados ha perdido relevancia, los comunicados de prensa, informes, y demás noticias ahora se difunden por redes sociales. Cada vez nos necesitan menos para hacer llegar un mensaje. Ojo, que definitivamente los protagonistas del futbol sean los jugadores no quiere decir que los comunicadores no hagamos algo que valga la pena. Somos parte necesaria para que la industria del balompié profesional exista. Sin nosotros el espectáculo futbolero no se redondearía, y por lo tanto, correría el riesgo de desaparecer. Nuestras entrevistas, análisis, predicciones, comentarios y reportajes son piezas clave para sostener un deporte que necesariamente requiere de los aficionados para subsistir. Si nosotros los comunicadores insistimos en sentirnos las estrellas principales dentro del futbol, muy probablemente, en algún momento, nos encontraremos con el fracaso, pues todo lo que comunicamos debe de generarse en relación a lo que sucede con el balón, no con lo que nosotros hacemos o dejamos de hacer. Nuestro triunfo debe de estar en relación a lo que nosotros comuniquemos del futbol, y no de lo que nos dediquemos a comunicar de nosotros mismos. Nosotros no debemos de ser la nota; ésta debe de ser la que involucre a los futbolistas, principalmente, lo que pasa con el balón. No se trata de manejar exclusivamente un tono serio o formal, al contrario, es mucho más efectivo entretener, pero siempre partiendo del futbol. De lo contrario dejémonos de llamarnos comunicadores deportivos. Tener los pies en la tierra, ser humildes y entender que las figuras son los futbolistas, mucho más que nosotros.  

Por PONCHO VERA