Haz tu denuncia aquí

Menos desconfianza

Lo que está por verse es si se traduce, realmente, en más inversiones directas, que son la clave del progreso económico

OPINIÓN

·
Mes tras mes el INEGI publica el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) para el sector manufacturero (Iceman), el comercial (Icecom), y el de la construcción (Icecon), mismo que elabora a partir de las respuestas de los encuestados a cinco preguntas. El actual, ¿es un momento adecuado para invertir?; la situación económica presente del país, ¿es igual, mejor o peor que la de hace un año?; la situación económica del país dentro de un año, ¿será igual, mejor o peor que la de hoy?; la situación económica presente de la empresa, ¿es igual, mejor o peor que la de hace un año?; la situación económica de la empresa dentro de un año, ¿será igual, mejor o peor que la de hoy? Además, si el ICE es mayor a 50 unidades se encuentra en zona de confianza. Si es menor a 50 puntos se ubica en zona de desconfianza. Dada la importancia que tienen las inversiones directas, de las que dependen la producción de bienes y servicios, la creación de empleos, y la generación de ingresos, con todo lo que ello implica para el bienestar de la gente, centro la atención en la primera de las cinco preguntas: el momento actual, ¿es adecuado para realizar inversiones?, y considero el ICE para diciembre de 2017, para junio de 2018, antes de las elecciones, y diciembre de 2018. Comienzo con el Iceman. En diciembre de 2017 se ubicó en 38.1 unidades. En junio de 2018 en 37.8, 0.8 por ciento menos que en diciembre de 2017. En diciembre pasado terminó en 37.8 unidades, las mismas que tuvo antes de las elecciones. Conclusión: el Iceman terminó el año pasado, en zona de desconfianza, 0.8 por ciento por debajo del nivel alcanzado en diciembre de 2017. Continúo con el Icecom. En diciembre de 2017 se ubicó en 24.9 puntos. En junio de 2018 en 22.7, 8.8 por ciento menos que en diciembre del 2017. En diciembre pasado terminó en 28.2 puntos, 24.2 por ciento más que antes de las elecciones. Conclusión: el Icecom terminó el año pasado, en zona de desconfianza, 13.3 por ciento por arriba en comparación con diciembre de 2017. Termino con el Icecon. En diciembre de 2017 se ubicó en 26.5 unidades. En junio de 2018 en 24.0, 9.4 por ciento menos que en diciembre de 2017. En diciembre pasado terminó en 27.7 unidades, 15.4 por ciento más que antes de las elecciones. Conclusión: el Icecon terminó el año pasado, en zona de desconfianza, 4.5 por ciento por arriba en comparación con diciembre de 2017. En los tres casos la desconfianza de los empresarios aumentó entre enero y junio, durante la campaña electoral. En el caso de la manufactura la desconfianza se mantuvo al mismo nivel desde las elecciones hasta diciembre, y en el caso del comercio y de la construcción disminuyó, lo cual apunta en la dirección correcta. Lo que está por verse es si esa menor desconfianza para invertir se traduce, realmente, en más inversiones directas, que son la clave del progreso económico.  

Por ARTURO DAMM

@ARTURODAMMARNAL