Haz tu denuncia aquí

Hágase el PRI-Mor

El viejo partido político está en un letargo e imposibilitado a expresarse como una corriente de verdadera oposición

OPINIÓN

·
Un joven amigo fascinado con la historia del PRI que ha estudiado ese partido, me envió una fotografía de la bancada de senadores priistas en su reunión plenaria. En algunos rostros se notan esmeros por sonreír, pero ni así eliminaron la amargura que viven en conjunto. Estos legisladores sobrevivientes del otrora poderoso partido, que en la actualidad caben juntos en el mismo elevador, intentaron posar como una verdadera bancada opositora de Morena de López Obrador, pero al final la imagen inspiró justamente a la reflexión de los nuevos tiempos y la realidad de estos personajes. –Ahí está lo que queda del PRI. Este sí es el peor momento desde su fundación en 1929. –Me quedé sin palabras. No hay dinero ni para los chalecos clásicos de color rojo que solían ponerse en esos momentos- respondió. El viernes empieza el segundo periodo de sesiones y sus rostros reflejan las huellas de la derrota legislativa, porque todo lo perdieron en el primer tiempo de la LXIV Legislatura. La bancada de Ricardo Monreal hizo lo que quiso con ellos sin contemplaciones ni miramientos. El más desgastado es Carlos Aceves del Olmo, uno de los otrora poderosos líderes sindicales del país. Adoptado por el partido como engrane de las corporaciones más importantes que se pusieron al frente del poder gobernante, el sector de este hombre, que además ha sido legislador en otras cuatro ocasiones, vive el ocaso de la fuerza política. Es el desmantelamiento del sindicalismo arraigado en 40 años, como también lo experimenta Carlos Romero Descamps, de Pemex. Cada día pierden fuerza frente a otros que creímos muertos como Martín Esparza, del SME, al que AMLO llenó de elogios el viernes, o el de Napoleón Gómez Urrutia, del sector minero. La mirada fría y perdida en un punto fijo de Beatriz Paredes, exgobernadora de Tlaxcala, pieza clave del PRI durante tres décadas consecutivas, aún en los tiempos de Fox y Calderón, es otro indicador de que ahora sí el PRI quisiera algo de aquella energía que los hizo levantarse 12 años después de la derrota que los sacó de la Presidencia de la República. El aspecto de Paredes muestra que perdió la chispa aquella mujer culta y bohemia, que cantaba y declamaba alentada por la algarabía que inyectaba la eficaz maquinaria electoral de los sectores de su partido. –Da tristeza el derrumbe- dice el amigo con cierta nostalgia también por los conocidos suyos del partido y de sus clavados en los libros de la historia mínima y general del partido. Y no se ve ni cómo van a poder levantarse los priistas en un escenario en donde López Obrador les arrebató sus bases en cada rincón del país. El viejo partido está en un letargo e imposibilitado a expresarse como corriente de oposición, no se oye una discusión seria para reinventarse porque ni siquiera asoma la nariz posibilidad alguna. Parece que su supervivencia está condenada a convertirse en la bisagra de Morena y a hacer el PRI-Mor.  

contralascuerdasmx@gmail.com

@alexsanchezmx