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¿Tren Mayinca?

Para la construcción del Tren Maya se están inspirando en el tren peruano: PeruRail; de lograrse, sería un éxito

OPINIÓN

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"Lo único que te puedo comentar es que se están inspirando en el tren peruano”, me dice mi fuente. Sigo sorprendido, quizá los asesores del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, solo estén copiando la tarifa alta de PeruRail e IncaRail: entre 80 y casi 900 dólares por viaje redondo. Tal vez, los consejeros de López Obrador se sientan identificados con la tarifa social-no comercial que ofrece una de las concesionarias en el país andino, para las poblaciones locales donde el único medio de transporte es el tren y quieran aplicarla en México. La historia ferroviaria de Perú es de contrastes; la mayor parte de los ferrocarriles no llegaron a ser concluidos en los plazos estipulados y sostienen complejos problemas alrededor de su financiación. En el 2016, el Fondo Carlyle adquirió a la familia Forsyth el 100 por ciento de IncaRail, una de las tres compañías que operan en el país andino. El estado se quedó solo con dos rutas; uno es llamado “El Macho” porque: “parte cuando quiere y llega cuando puede” que va de Huancayo-Huancavelica y el que recorre de Tacna-Arica. La ruta más exitosa es la del sur, incluye a nuestro supuesto referente: Cusco -Aguas Calientes, el lugar donde se ubica Machu Picchu. Transporta pasajeros y carga: combustible, carbón, mercadería y concentrados mineros. Las dos marcas que transitan por sus vías son PerúRail e IncaRail y se hacen llamar los mejores trenes escénicos de América Latina. Entre las cosas sorprendentes de los trenes peruanos, es que cuentan con los dos destinos que se recorren a mayor altura en el mundo -4829 msnm- sólo después del Qinghait-Tibet. Y que también presumen el lujo de Belomnd Hiram Binghan de PeruRail, que incluye barra libre, bocadillos, un menú de tres tiempos, música en vivo y cuesta 890 dólares por cuatro horas de recorrido. El mayor atractivo de la ruta de Ollantaytambo a Machu Picchu es sin duda la zona arqueológica. El centro de culto y observación astronómica de los Incas, el año pasado vendió 590 mil tickets y espera superar este 2018 las 630 admisiones, visitada en promedio por 3,800 turistas diariamente. Esto ha permitido ser comercialmente viable la operación del tren en temporada alta que va del 1 de abril al 14 de noviembre y del 21 al 31 de diciembre. Haciendo un comparativo con Perú; en nuestro país, la segunda y tercera zona arqueológica –la primera es Teotihuacán- en el mismo orden: Chichén Itzá y Tulúm. Entre los dos vestigios arqueológicos reciben el doble de visitantes que Machu Picchu. Esa parte de la península, tendría el éxito asegurado. Además: el mayor tino del Tren Maya es que transitará por un territorio lleno de historias, gastronomía y belleza paisajística de la cultura viva, asentada en el sureste mexicano y Centroamérica. Sacándole provecho y diferenciación a cada punto, sería un ejemplo, sin duda, a nivel mundial.