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Santiago Fernández Sordo: Guerra comercial y petróleo

En 2017, China importó 129 mil millones de dólares en productos de Estados Unidos, por lo que aún gravando todas las importaciones, la proporcionalidad ya no es viable. Esto podría dar inicio a una nueva fase de la guerra comercial

OPINIÓN

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  Panorama Internacional Anáhuac   Estados Unidos podría presionar pronto a China con el anuncio de nuevos aranceles a la importación de hasta 200 mil millones de dólares en productos chinos. Hasta ahora, China ha respondido siempre de manera proporcional, pero la nueva medida estadounidense acabaría con esta posibilidad. En 2017, China importó 129 mil millones de dólares de productos de Estados Unidos, por lo que aún gravando todas las importaciones, la proporcionalidad ya no es viable. Esto podría dar inicio a una nueva fase en la guerra comercial, donde es mayor el riesgo de que las agresiones rebasen el ámbito meramente comercial. China ha dicho que responderá con aranceles a 60 mil millones si EU decide ir adelante con los 200 mil millones de dólares. Esto podría obligarle a hacer lo que hasta ahora ha evitado: gravar las importaciones de crudo de EU. Esto afectaría de manera importante al sector petrolero estadounidense. El crudo estadounidense se ha vuelto muy atractivo para China porque cumple con la característica de ser liviano y con bajo contenido de azufre. Las refinerías chinas se encuentran actualmente en un proceso de transición para procesar un crudo más ligero, dadas algunas exigencias ambientales del gobierno; y las importaciones desde Estados Unidos cubren esa necesidad. Actualmente, China es, después de Canadá, el mayor comprador de crudo estadounidense; y este año se perfilaba a tomar el lugar de Canadá. Para los norteamericanos, las refinerías chinas son el mejor cliente y el que mayor potencial de crecimiento tiene a futuro; mientras que el crudo estadounidense representa apenas 3% del total de importaciones de petróleo en China. En agosto, la empresa china de gas y petróleo Sinopec, quien es el mayor consumidor de crudo estadounidense y el mayor refinador en Asia, convenció al gobierno chino de no imponer aranceles al petróleo estadounidense. Sin embargo, esto podría no mantenerse debido a la nueva ola de aranceles desde EU. Los intercambios petroleros son una de las debilidades más grandes que tienen los estadounidenses en esta guerra comercial. Si China logra afectar los intereses creados en esta industria, podría provocar mayor presión política al interior de EU para detener la guerra comercial de la administración Trump. No obstante, cada vez más legisladores en EU están convencidos de que China es la principal amenaza a los ideales y principios estadounidenses. Si la unidad política en contra de China llega a superar la unidad en favor del libre comercio, entonces China deberá ceder a las exigencias estadounidenses o arriesgarse a un conflicto más severo. La elección intermedia de noviembre en EU será determinante; y los aranceles chinos al petróleo estadounidense son una carta que Beijing deberá jugar.   * Titular de la Cátedra BP-Anáhuac en Estudios Estratégicos SANTIAGO.FERNANDEZS@ANAHUAC.MX