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PRD frente al espejo

OPINIÓN

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La instalación de la Cámara de Diputados y del Senado de la República fue el primer baño de realidad para el PRD, muy lejos del poder ya se vio Miguel Ángel Mancera y su operador político Héctor Serrano, los principales responsables de la derrota del perredismo en la Ciudad e México en 2015 y 2018.
Los acuerdos políticos les permitieron alcanzar el fuero, así como a Mauricio Toledo, otro personaje del perredismo capitalino. Todos ellos acostumbrándose a su nueva realidad.
En el Senado, el ex delegado de Cuauhtémoc, Ricardo Monreal, se apoderó del pleno, lleva muchas legislaturas en su historia, así que se mueve como pez en el agua. Junto a él posaba para las fotos un tímido Miguel Ángel Mancera, líder de una bancada de seis.
En la Cámara de Diputados las cosas fueron peor, a la fracción del PRD ni siquiera la acomodaron como bloque en el salón de plenos, les dejaron la última fila hasta donde sumaran 20, una larga tripa. Expulsados del sitio que por años había ocupado la izquierda y lo más lejos de la bancada de Morena.
Quizá Serrano y Toledo estaban en una posición más incómoda que el resto de sus compañeros, porque ya no son ellos quienes detentan el poder, no definen ni reparten el juego, como lo hicieron en el sexenio que está por terminar. Ahora bajaron el perfil, se mantuvieron discretos, sentados juntos, el ex diputado local sólo se levantó para acercarse al panista Jorge Romero y el ex operador de Mancera fue el primero en abandonar el salón cuando concluyó la sesión de instalación.
Mientras el líder de Morena, Mario Delgado se acomodaba en el centro, muy cerca de los lugares que le gustaba ocupar a priistas como Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa, César Camacho, dejando claro quien tiene el poder; los perredistas solo miraban a lo lejos.
Por cierto al interior de Morena se comenta que el pupilo de Marcelo Ebrard tiene bien identificados quienes no votaron por él para la coordinación, eso tiene preocupados a quienes apoyaron a los otros candidatos, sobre todo los que se mantuvieron fieles a Dolores Padierna.
Los nuevos diputados federales perredistas transmitían la sensación de estar abrumados, dicen que en la agenda legislativa se verá quien es la izquierda real del país, si Morena es capaz de impulsar una agenda de vanguardia. Se les olvida que el grito de una veintena se perderá entre 500 voces, además el grupo parlamentario del PRD está muy lejos de tener buenos tribunos.
Hasta el momento la bancada de Morena tiene 247 diputados, no sería raro que en las próximas sesiones algunos diputados abandonaran sus barcos para sumarse a la primera fuerza y jugarse un futuro político más seguro.
El PRD y sus líderes ya se vieron frente al espejo, seguro no les gusta lo que vieron.