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Fabricación digital

OPINIÓN

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Cuando la imaginación no tiene límites se puede crear cualquier cosa. La producción artesanal, es la verdadera actividad de la manufactura, pues fue la primera forma en que la humanidad tuvo contacto con la creación de instrumentos para sobrevivir, con el tiempo, se fue transformando hasta que llego la intervención de las máquinas, marcando una nueva etapa en la fabricación, pasando de ser un arte a una necesidad de producir en masa cosas que probablemente no eran necesarias. La fabricación de un producto, tienen un proceso más complejo que el de organizar las piezas que lo conforman, pues todo tiene un diseño minucioso, para que pueda cumplir con estándares de calidad y funcionamiento. Hoy en día gracias a la capacidad del ser humano para desarrollar la tecnología que ya existía ha hecho que la manufactura nuevamente se transforme y evolucione, pues la producción en masa ya no tiene sentido, regresamos a la producción artesanal, pero de manera digital. Fab Lab, un concepto que aparece en el seno del Media Lab en el Instituto de Tecnología de Massachussets a principios del siglo XXI; desarrollado como un espacio de producción de objetos físicos a escala personal o local que agrupa máquinas controladas por ordenadores, capaces de fabricar casi cualquier cosa que imaginemos. A partir de 2002, surgen los primeros Fab Labs en India, Costa Rica, Noruega, Boston y Ghana, como unidades de producción a escala local. Actualmente existen más de 500 Fab Labs distribuidos en todo el mundo que en su mayoría dependen de instituciones académicas o han sido desarrollados por la unión de varias personas; con estos espacios han nacido tendencias como “hazlo tú mismo”, el auge de los “prosumidores” y una vez más se hace presente la economía colaborativa que se ha establecido en la sociedad en estos últimos años. Los Fab Labs ponen a nuestra disposición impresoras 3D, máquinas fresadoras, cortadoras laser, entre otras para crear productos; la única condición es que independientemente de que se patenten o comercialicen los productos realizados en ellas, todos los inventos creados en un Fab Lab deben estar disponibles para que otras personas puedan usarlos y aprender de ellos, la idea básica es compartir el conocimiento con los demás. Imprimir desde pasteles, hasta casas, piezas únicas; imaginar, diseñar, digitalizar e imprimir lo que desees es solo una de las cosas que puedes hacer en estos lugares, ya que con todo el equipo que tienen pueden elaborarse cosas para cualquier sector, en México existen varios centros, por ejemplo; Materiam, Fab Lab Impact, Fábrica de Tacubaya, entre otros. Si quieres conocer más de estos espacios o visitar uno, contáctame y te puedo dar un recorrido.