Haz tu denuncia aquí

El balcón del VAR

el sistema de videoasistencia para el arbitraje será un buen vehículo de marca para quien sepa aprovecharlo

OPINIÓN

·
Estimado fan, te debes dar cuenta que en México siempre se ve la paja en el ojo ajeno o los obstáculos antes que las soluciones. La óptica pesimista es también un ancla del crecimiento. La implementación del VAR, o sistema de videoasistencia para arbitraje en el futbol, es un asunto urgente para este país, no opcional, porque ya se practica en las principales ligas del mundo. Pero le ven desde ahora más contras que pros, de acuerdo a la mecánica nacional, que se mantiene incólume, desde que el director Luis Alcoriza la retrató en su película del mismo nombre, en 1971. #Oops Lo mejor que le pudo haber pasado al deporte más popular fue admitir el tan convocado arribo de la tecnología para dirimir jugadas controversiales y disminuir el eterno riesgo del error humano. El VAR no suple el ojo del árbitro en la cancha, sino que lo respalda con un rango ocular más amplio, gracias a las cámaras de televisión. Esa es la naturaleza de esta herramienta tecnológica, que una vez echada a andar en el Mundial de Rusia 2018, es un asunto que debe ser implementado cuanto antes en el máximo circuito profesional de todas las federaciones agremiadas a la FIFA. Se trata de que en el futbol como en todos los deportes impere siempre el sentido de justicia. Y es una gran oportunidad para dotar de confianza la transparencia de un deporte que admite patadas dentro y fuera de la cancha. Diversas voces del futbol mexicano ya critican que se implante el VAR, como si se tratara de un intruso a la privacidad del panbol. Qué terrible. La claridad nunca estorbará en ningún deporte. La miopía empresarial o no poder ver más allá del campo que abarca la nariz, es un padecimiento común en algunos directivos del deporte profesional en México, porque se pondera el ingreso inmediato, más allá que el que pueda impactar a corto o largo plazo. Es decir, no se desarrolla la visión que se incluye en los papeles del plan de negocios. Es cierto que tampoco el VAR será una solución a la falta de calidad de los árbitros nacionales, que en lo que va del torneo Apertura 2018 propiciaron ya muchos dolores de cabeza a los afectados por su disparidad de criterios. El VAR debe considerarse como un árbitro más, y de apoyo, porque la decisión recaerá siempre en el juez central de la cancha. Nadie comenta que el VAR, cuando logre la certificación, puede ser un buen vehículo de marca para el futbol mexicano. Como operativamente será echado a andar con las cámaras de la televisora que transmite a los equipos locales, pueden existir estrategias comerciales donde se enfatice la revisión del VAR. Los valores que vienen en juego también incrementarán para bien la imagen del futbol mexicano. Técnicos como Miguel Herrera deberán corregir su aspecto primitivo de reclamos constantes, que son malos ejemplos para los niños. Credibilidad es la palabra clave en el caso del VAR. Bienvenido sea.