Haz tu denuncia aquí

Trump en busca de un congreso a modo

OPINIÓN

·
El presidente Donald Trump está en una frenética campaña electoral para tratar de evitar que los demócratas conquisten mayorías en el Congreso en las elecciones legislativas de noviembre próximo. Trump necesita un Congreso no sólo republicano, sino pro-Trump. Para lograrlo, el mandatario resucita directa o indirectamente temas vinculados con México –migración, fronteras, comercio– para azuzar la participación de los votantes conservadores, nacionalistas y de extrema derecha que lo apoyaron en 2016. La meta no sólo es completar lo que muchos consideran su apropiación del Partido Republicano y asegurar un Poder Legislativo afín a sus propuestas, sino evitar el fortalecimiento de quienes creen que sus acciones ameritan un juicio político. De acuerdo con la normalidad política estadounidense, este sería un año en que el partido opositor –los demócratas– a un gobierno controversial tenga un considerable triunfo legislativo. Hasta ahora, una mayoría de analistas considera factible que los demócratas logren la mayoría en la Cámara baja, donde los republicanos tienen ahora una mayoría de 236 contra 193, y quizás el Senado, que controlan por 51 a 49. Pero Trump se puso ya en el centro de las campañas electorales y usa los mismos temas nacionalistas que enardecieron a sus votantes republicanos y de derecha para llevarlo a la victoria en las elecciones presidenciales de 2016. La estrategia de Trump ha sido primero buscar que el Partido Republicano escoja candidatos que considera cercanos a sus propuestas, frecuentemente vinculados también a grupos neonazis, xenofóbicos o de extrema derecha religiosa. En segunda instancia, ayudarlos a ser elegidos frente a una oposición demócrata energizada también por la presencia de Trump. Para lo primero logró ya la marginación de una gran parte del aparato político tradicional republicano. Para la segunda parte de su estrategia, usa las mismas referencias que usó en 2016, de la necesidad de construir un muro para evitar la llegada de inmigrantes ilegales y "miembros de pandillas" al "ataque a la Navidad" como símbolo de las diferencias con "extranjeros" no-cristianos o con liberales defensores del laicismo. Parte de la campaña es para evitar un Congreso dominado por la oposición y las consecuentes limitaciones a sus políticas, pero también asegurarse de que sus adversarios no tendrán los medios legales para impugnar su Presidencia. El primer juicio provocado por la investigación del fiscal especial Robert Mueller en torno a una posible injerencia rusa en las elecciones de 2016 se inició el martes cerca de Washington, aunque ni rusos ni Trump están en el juicio, pero el presidente Trump demandó el miércoles el final de la pesquisa y el despido de Mueller. Pero tal suspensión puede desatar una crisis política Y por eso es que el mandatario necesita un congreso que no sólo sea republicano, sino pro-Trump.