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Salvador Cerón. Ciudadanos en serio: "El deber de participar"

Una sociedad madura se distingue por su nivel de participación en los asuntos públicos

OPINIÓN

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Es muy conveniente que los mexicanos tomemos conciencia del significado de la palabra ciudadano. Las ciudades como fueron concebidas en la antigüedad, propiciaban que sus habitantes, los ciudadanos, se desarrollaran y vivieran en torno al centro económico, político y religioso que éstas representaban. Los ciudadanos reconocían desde entonces la existencia de derechos que se derivaban de las estructuras creadas y los beneficios de unas conductas ordenadas, pero también reconocían deberes asociados, que les daban unidad y estabilidad a esas mismas estructuras. Una sociedad madura se distingue por su nivel de participación en los asuntos públicos. Una sociedad participa cuando tiene claro su propósito y los medios de los que dispone; cuando conoce sus estructuras y cultura; y cuando es conciente de sus responsabilidades y actúa en consonancia. Una sociedad avanza cuando sus ciudadanos hacen uso de sus derechos y cumplen cabalmente con sus deberes. Una sociedad no pasiva, politizada en el buen sentido, no puede ser indiferente. Así: al empresario, al maestro, al estudiante, al político, al trabajador, al líder, al ciudadano, y a cada uno, le corresponde cumplir con sus deberes personales y sociales con sentido de responsabilidad, profesionalismo y solidaridad. Para reconstruir el tejido social y construir una sociedad más justa, es necesario pasar de la idea y el discurso, a la acción. Es necesario vivir la solidaridad con los que menos pueden, tienen y saben. Para construir un nuevo país, es necesario un trabajo colaborativo. Cuando la población enfrenta necesidades, consecuencia de la pobreza extrema o se corren graves riesgos, no podemos hacernos a un lado y esperar que otros se ocupen de ellos, sólo los que tienen la responsabilidad de atenderlos. No podemos dejar de ejercer las competencias debidas, pero tampoco dejar de colaborar cuando es necesario, no es ético. Es también imprescindible cuidar a nuestro gobierno, haciéndole saber lo que se quiere, dándole seguimiento a lo que hace, reconociéndole el trabajo bien hecho y señalando las desviaciones, pero también y de manera muy importante, aportando soluciones. Las organizaciones ciudadanas, por su parte, tienen la grave responsabilidad de contribuir a las soluciones y evitar la crítica negativa que promueve la división. Es importante tomarnos en serio a nosotros mismos y después tomarnos en serio al país, y más importante aún, trabajar en consecuencia para: proponer, cabildear, cuidar, acompañar y resolver los retos que como sociedad y ciudadanos tenemos hoy, en nuestro país. En el pasado proceso electoral se eligieron presidente, senadores, diputados y alcaldes, pero lo más importante es que reflexionemos sobre el ciudadano que queremos ser: ésa es la verdadera elección, la elección trascendente.   SALVADOR CERÓN COLABORADOR